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Cuando la nueva asamblea venezolana comience a legislar, Colombia estará en el centro del problema

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      Análisis del terrorismo internacional

      Pese a la discreta y fingida diplomacia inicial de ambos bandos en contienda, el contundente triunfo de los partidos de la Unidad sobre el chavismo en las recientes elecciones parlamentarias en Venezuela, apunta al desarrollo de un complejo conflicto de intereses políticos, ideológicos y partidistas internos en el vecino país, que por su dinámica tiene mucho que ver con Colombia, con énfasis en asuntos de relaciones internacionales, seguridad nacional mutua, política de fronteras, comercio binacional, turismo, inmigración y con especial atención la latente tensión del uso de la fuerza militar al activar el Plan Guaicapuro contra Colombia.

     Es ingente, la tarea que tiene mayoría opositora parlamentaria para revertir el largo cauce recorrido por la revolución comunista de Chávez. No va a ser fácil, ni los afectados con mucho poder en los órganos ejecutivo y legislativo van a ceder tan fácil, con la circunstancia agravante que el Ejército venezolano infiltrado por cubanos e integrado parcialmente por chavistas, ha guardado discreto silencio, frente a un proceso histórico venidero que los afecta profundamente.

    Al mismo tiempo, en el ámbito de la defensa nacional, seguridad interna y continuidad de la revolución bolivariana en Venezuela, Colombia es la joya de la corona de las ambiciones venezolanas, por múltiples razones:

      1. Chávez se dedicó a fortalecer la carrera armamentista de la Fuerza Armada Bolivariana con la manida disculpa que se preparaba para contrarrestar una supuesta invasión yanqui. Y con esa trama, orientó todo el esfuerzo bélico de sus tropas a fortalecer las unidades de tanques, blindados, artillería de campaña, fuerzas navales y aviación de combate para preparar un ataque sincronizado con las Farc, contra Colombia; con el fin de robarse la Guajira y parte de Arauca e instaurar en el poder de Colombia, a los terroristas afines a su ideología y planes geoestratégicos. Maduro no ha cambiado de idea. No lo pudo hacer debido a su pésima gestión presidencial y el sinnúmero de problemas internos que le surgieron, pero ese es un proyecto prioritario para el y su círculo gubernamental.

     2.  A la par con esta actividad y orientado por miles de asesores cubanos, el gobierno chavista convirtió la embajada y los consulados de Venezuela en Colombia en verdaderos centros de espionaje y sabotaje interno en apoyo de las Farc, el Eln y los comunistas de todas las vertientes afines al socialismo del siglo XXI. En la práctica, Colombia ha sido práctica frente a esta realidad.

     3. Con la venia cómplice de las Fuerzas Armadas venezolanas Chávez y Maduro han tolerado la existencia de campamentos terroristas de las Farc y el Eln en Venezuela, hubo un tiempo que las Farc tuvieron oficina en Fuerte Tiuna, Chávez alcanzó a entregar 50 millones de dólares de 300 que pedían las Farc para armarse y lanzar la ofensiva final; cohonestó la masacre de varios miembros de la guardia nacional venezolana a manos de los terroristas colombianos y en contubernio con el general Carvajal, autorizó el secuestro, tortura y asesinato de un capitán y un cabo del ejército colombiano, que estaban en territorio venezolano averiguando por la ubicación de Timochenko e Iván Márquez en ese país.

     4. Al mismo tiempo Chávez creó una fuerza irregular paralela al Ejército oficial denominada los círculos bolivarianos de la defensa de la revolución, que son civiles armados al servicio del régimen socialista, para masacrar a su propio pueblo, servir de espías internos, y, ayudar a las Farc y a los comunistas del continente a expandir la doctrina del socialismo del siglo XXI en las zonas donde se trabajan los proyectos ordenados por Fidel castro en Venezuela.

     5. Esos círculos bolivarianos se han salido de las manos del control del ejército bolivariano, son una rueda suelta, y a la vez articulan, el as que tiene Maduro para asesinar opositores, perseguir a contradictores políticos, espiar a la población civil, delatar contradictores, mult6iplicar las ideas comunistas entre las bases populares, amedrentar a quien no comulgue con sus ideas y garantizar la seguridad de los chavistas que ocupan altos cargos en Venezuela, incluidos las cortes, el servicio electoral y la burocracia del órgano ejecutivo.

    6.  El narcotráfico tiene permeados a los altos mandos chavistas, que son denominados abiertamente el cartel de los soles. Venezuela se convirtió en un trampolín del narcotráfico hacia el primer mundo. E inclusive familiares de Maduro están inmersos en este delito.

     7. La última opción que tienen a mano Maduro y sus secuaces para perpetuarse en el poder, es buscar un conflicto armado con Colombia, enfocado a despertar patrioterismo nacionalista y desviar la atención de los graves problemas de ingobernabilidad que afectan a su país.

     8.   Para el efecto han inventado la presencia de supuestos paramilitares en la frontera, expropiado a cientos de viviendas de colombianos en los estados fronterizos, deportado a miles de ellos, agredido verbalmente a los expresidentes Uribe y Pastrana, mientras se han congraciado con Samper el más cuestionado y cínico de los expresidentes colombianos. También han facilitado aeronaves oficiales venezolanas a los terroristas de las Farc, para que viajen de ida y regreso a Cuba, dejado en libertad a los integrantes de las Farc capturados en flagrancia, ordenado provocativos sobrevuelos militares en territorio colombiano, fomentado incursiones armadas de la guardia venezolana a Colombia, etc.

    9.  Militares  cubanos de alta graduación hacen parte del mando orgánico de las fuerzas armadas venezolanas, como parte de una situación humillante e indigna para los militares venezolanos.

     10.  Algunos generales y almirantes venezolanos son cómplices de las Farc y el Eln.

      11. La derrota electoral del chavismo debe haber caido como un balde de agua fría para los negociadores de las Farc en Cuba, y para los del Eln que han venido aparentando una fortaleza inexistente para exigir el oro y el moro a cambio de unirse al sainete de La Habana, pues Maduro y su régimen son los aliados mas fuertes de los terroristas colombianos, que sagaces y hábiles en las lecturas políticas venideras, saben de antemano que muy pronto la nueva asamblea pondrá sobre el tapete este tema, sacará a luz la complicidad de los chavistas con las farc, exigirá al ejercito venezolano que combata a los delincuentes colombianos y que los expulse de su territorio, buscará el desarme de los círculos bolivarianos etc. 

    Como se puede ver, todos estos son temas álgidos que afectan directamente la estructura, capacidad, doctrina, honorabilidad, ética y moral de las fuerzas militares venezolanas, y que por razones de la polarización existente, aunadas a las borrascas políticas venideras cuando la asamblea comience a legislar y a limitar los hasta ahora poderes omnímodos de Maduro, pondrán en el ojo del huracán al ejército venezolano, que tendrá que optar por depurarse y defender a su propio país, o hacer el papel criminal similar al del Ejército sirio a favor de Bashar Al Assad.

     A esta realidad se suman los intereses de Rusia, China y Cuba. Uno para vender armas y tecnología militar en abierto desafío a Estados Unidos, el otro para buscar apropiarse geopolíticamente de la región y la dictadura cubana para seguir exportando el terrorismo de todas las vertientes dentro del continente.

     Por su parte Estados Unidos, se debate entre la línea mesurada internacional de Obama, o la creciente influencia de los halcones republicanos para tomar acciones más drásticas contra los llamados “estados parias” que afectan los intereses mundiales de la Casa Blanca, mediante extremas medidas políticas, económicas, militares y sicológicas.

     Como reza el viejo adagio “el palo no está para hacer cucharas” y copiado del cercado ajeno, por mucho menos comenzaron las dos guerras mundiales del siglo XX.

     En síntesis, Colombia es la primera interesada y afectada con lo que pase en Venezuela a partir del momento en que la nueva asamblea comience a desandar el largo trecho recorrido por los comunistas. ¿Habrá siquiera pensado la cancillería colombiana, en cuál debe ser la nueva política exterior frente al principal cómplice de las Farc y el enemigo más solapado que tiene el país en el vecindario?

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

www.luisvillamarin.com

Analista de asuntos estratégicos

El coronel Luis  Alberto Villamarín Pulido es analista de asuntos estratégicos, especialista en geopolítica, estrategia y defensa nacional, temas sobre los cuales ha escrito y publicado 31 libros y analista permanente de CNN en español. Para leer algunos de los libros escritos por el coronel Villamarín haga click aquí

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