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¿Otro proceso de paz con las Farc? ¿A qué costo?

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Operacion Fenix - Secretos de los computadores de Raul Reyes     Después de la Operación Fénix contra el campamento de Raúl Reyes en Ecuador, el conflicto colombiano concentró todos sus ingredientes en el campo político-estratégico, es decir en el más alto nivel de la conducción de la guerra, con la circunstancia anexa, que toda acción armada de las Farc, o cualquier operación militar contra alguna de las estructuras del grupo terrorista, genera alto impacto mediático y un sinnúmero de situaciones políticas, para el Estado, el gobierno, la oposición y la opinión pública.

Naturalmente el tema de una eventual negociación de paz, negada con argumentos de seguridad nacional durante ocho años del gobierno Uribe, en torno al tema del canje de los secuestrados, con el calculado afán de las Farc y sus cómplices nacionales e internacionales de legitimarlos con estatus de beligerancia, quitarles el mote de grupo terrorista y lo que es más grave para la estabilidad institucional de Colombia, apoyarlos en una ofensiva final primero con embajadas en los países del hemisferio gobernados por el socialismo procubano y luego con armas.

Pese a esta realidad, corroborada hasta la saciedad con los computadores de Reyes, refrendada con los computadores de Jojoy, amén que Piedad Córdoba fue destituida por las pruebas allí encontradas; ni la prensa, ni la academia, ni el Ministerio de Defensa, ni el gobierno Nacional, ni la Cancillería han puesto los puntos sobre las íes.

Igual a lo que ha sucedido durante cinco décadas de silenciosa, persistente y creciente agresión narcoterrorista del Partido Comunista y sus brazos armados contra Colombia.

Vemos pero todavía no creemos. En ese sentido las operaciones Jaque y Camaleón, no solo ayudaron a minimizar dentro de la opinión pública la dimensión de la agresión sistemática, sino que dieron pie para el desmedido triunfalismo del “fin del fin” cacareado por el general Padilla.

Descartada la posibilidad de reelegir a Uribe por decisión de la Corte Constitucional, ese mismo día, Pardo Rueda dejó entrever que algunos subalternos suyos del Partido Liberal estaban en contactos con las Farc, para iniciar otra etapa de diálogos a partir de un acuerdo humanitario para liberar a los secuestrados y la inmediata apertura de conversaciones. Según su entusiasta percepción, la paz estaba a la vuelta de la esquina, pues el problema era el autoritarismo uribista.

Al mismo tiempo los dirigentes políticos liberados de manera unilateral por las Farc, no como gesto humanitario sino con la tarea de hacerse elegir para el congreso y desde allí sacar adelante la ley de acuerdo humanitario, enfilaron baterías en el mismo sentido, pero sus escasas  capacidades de convocatoria, les impidieron conseguir las curules.

Emero, como se trata de una estrategia integral vital dentro del Plan Estratégico de las Farc -curiosamente desconocido por casi todos quienes deben combatirlo- Alfonos Cano no solo trazó el Plan Renacer, sino que por medio del Frente Internacional ha movido contactos con el Vaticano, con el gobierno francés, con algunos demócratas de Estados Unidos, con intelectuales argentinos y con los partidos comunistas y Ong´s de izquierda del hemisferio, para  concretar el acuerdo humanitario, como paso anterior a la negociación de paz, al estilo comunista, es decir a que sean ellos quienes gobiernen. Lo demás es guerra de clases.

En ese orden de ideas, las Farc han hecho múltiples intentos mediáticos ajustados a una sola estrategia de engaño, pero todos les han fallado. Al secuestrar al gobernador del Caquetá no tuvieron en cuenta la reacción del Ejército.  Forzados por las circunstancias cometieron el craso error de degollar al mandatario y así, echaron por el piso el sainete montado con un delegado del  Vaticano y la venia del gobierno sueco, que les permitiría proyectar en Estocolmo un video propagandista elaborado por el Partido Counista Argentino en los campamentos de Iván Márquez en Venezuela.

Luego Piedad Córdoba promovió en Argentina, un “Foro por la paz de Colombia”, en el que puntualizó los mismos argumentos farianos y Cano complementó la estratagema con un espaldarazo a la ley de víctimas, coincidencialmente promovida por el Partido Liberal en cabeza de Pardo Rueda y sus congresistas, evidencia que en sana lògica, inferiría que las Farc tuvieron algo mejor mucho que ver en este tema.

Luego, las Farc intentaron remover el tema con la manipulada liberación del cabo Moncayo y la prolongada financiación de cientos de viajes por diversos lugares del padre del suboficial, mas dedicado a desprestigiar al gobierno de Uribe que en reclamar a los terroristas que devolvieran a su hijo secuestrado.

Igual a lo hecho por la mamá de Ingrid Betancur. Tal coincidencia demuestra la siniestra intencionalidad política de quienes financiaron a Yolanda Pulecio y al Profesor Moncayo, ante la indiferencia y silencio cómplice de quienes deberían desenmascarar  el asunto, y por ende, los alcances de la supuesta paz que quieren las Farc.

Paralelo con estos hechos, Santos declaró a Chávez su nuevo mejor amigo, se hizo el desentendido de la comprobada presencia de Ivàn Màrquez y Timochenco en Venezuela cobijados por el gobierno deese país; recompuso relaciones con su archienemigo personal Rafael Correa, recibió al izquierdista Ollanta Humala como un nuevo socio de la integración regional, asistió al sepelio de su contradictor Néstor Kirchner y de remate hizo alianza con Lucho Garzòn, quien de manera curiosa lo está exaltando como un Santos pacifista, pese a que hace muy poco tiempo no lo bajaba de voraz capitalista, paramilitar y otros epítetos descalificadores.

Por otra parte, los videos publicados en Mèxico en octubre pasado, por el periodista Jorge Botero, pretendían presentar a una terrorista holandesa convencida de la justeza de la lucha revolucionaria de las Farc en Colombia,  a  Jojoy ofendido con Chàvez pero a la vez dizque pacifista y convencido de dialogar para poner fin al conflicto armado, pero claro cuando el gobierno nacional y las “oligarquías” cedan a todas las pretensiones estatizantes y totalitarias  de las Farc.

La muerte de Jojoy dejó al descubierto un enorme tesoro informativo con los computadores de Tirofijo y los del mismo Jojoy. Sin embargo, Santos ha ocultado la verdad sobre los graves y comprometedores contenidos de los archivos electrónicos hallados en el campamento de La Escalera, porque al parecer ya se había comprometido con sus nuevos mejores amigos a “buscar una salida negociada al conflicto”, pero igual que sus antecesores sin conocer el plan estratégico del adversario, sin objetivos nacionales y sin metas especificas, pese a que la contraparte no cede un milímetro de sus obcecados planteamientos de siempre.

Los hechos indican que el gobierno nacional y las Farc han movido intensas agendas políticas secretas que ya no lo son tanto. Por ejemplo la Iglesia Catòlica está inmersa en oxigenar la Comisiòn Nacional de Reconciliación con la venia de Santos, pese a que en las zonas de combate, las Farc y el gobierno nacional le apuestan a golpear militarmente al adversario para obligarlo a negociar en condiciones desfavorables; y desde luego, utilizan otros medios.

Por ejemplo las Farc  y el Partido Comunista acudieron al viejo truco de utilizar a Medofilo Medina uno de sus más recalcitrantes cuadros políticos, para que aparentara distanciamiento con el grupo terrorista y con supuestas críticas los instara a negociar. Algunos analistas de opinión mordieron el anzuelo y dieron credibilidad al sutil embeleco, sin dilucidar que esta es una de las tantas jugadas estratégicas típicas de las Farc y sus simpatizantes.

Mientras tanto Piedad Còrdoba sigue dedicada a promover el intercambio humanitario, sin que sea claro quién financia sus costosos viajes por diversos países, siempre con el mismo argumento y las  mismas peticiones contra Colombia y a favor de las Farc.

Por su lado, Santos está empeñado en posicionarse como candidato presidencial para el 2014, cueste lo que le cueste al país. Primero su ego y su pretensión personal, luego los intereses nacionales. Entonces, si fungir como negociador de paz es bueno para este propósito y el eventual Premio Nobel, lo hará sin inmutarse.

El foco del asunto es que se busca el impacto mediático en desmedro de la seguridad nacional y la estabilidad institucional. Las Farc quieren la paz que les permita gobernar al país e imponer un sistema comunista similar al de Cuba, pues lo demás no vale la pena para ellos. Muchas veces han dicho que no van a tirar por la borda 50 años de lucha armada, que nadie les dio los fusiles para que ellos tengan que entregarlos, que son un ejército revolucionario insurgente no terroristas, y que persisten en Colombia las condiciones para que ellos existan.

Por su parte el Estado colombiano carece de estrategia integral a largo tiempo para resolver el problema. No hay negociadores de paz capacitados para entender y contrarrestar la farsa de las Farc, priman el deseo mediático y la ambición personal de Cesar Gaviria, Ernesto Samper y Rafael Pardo por revivir el partido liberal que ellos mismos sepultaron, al costo que sea, no importa si es necesario sacrificar una vez más a Colombia, como ya lo han hecho en el pasado. Y Santos les hace el juego, pues el Partido Conservador está en crisis y la U es una mescolanza de oportunismos.

Por su parte la iglesia católica aspira a sacar dividendos mediáticos y de cobertura de feligresía con este proceso. Las Farc y sus socios lo ven como una posibilidad más de avanzar hacia la toma del poder, sin renunciar a las armas. Los gobiernos socialistas del hemisferio ven la posibilidad de legitimar a las Farc para meter el comunismo en la rica y añorada cuña geopolítica del norte de Suramèrica etc, etc.

Todas las posiciones son excluyentes, pues las mas sacrificadas son Colombia y las Fuerzas Armadas que una vez más tendrán que cargar con el peso de la incompetencia y la miopìa estratégica de sus dirigentes, mas la irracionalidad de las Farc y sus comisarios políticos. Por ende ¿Otro proceso de paz con las Farc? y ¿A qué costo?

Coronel Luis Alberto Villamarin Pulido
Analista de asuntos estratégicos

www.luisvillamarin.com