Screen

Profile

Layout

Direction

Menu Style

Cpanel

Ejemplos históricos para tener en cuenta en las negociaciones con las Farc

  • PDF

      Geopolítica, Estrategia y Defensa Nacional

    Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en Corea el XIV Cuerpo del Ejército de Estados Unidos comandado por el general Hodge se había movilizado hacia el paralelo 38, limitando con el área ocupada por tropas soviéticas. Durante la época de la capitulación japonesa, Corea del Sur había sufrido pequeños daños producto de la guerra, pero liderada por el patriota Sigmon Rhee se había organizado en la preparación de su independencia. El 15 de agosto de 1948 fue proclamada la república de Corea con Rhee como presidente.

    Pese a las reiteradas advertencias del general Douglas Mc Arthur para entonces Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en el Pacífico, por inadmisible error geopolítico y político-estratégico, la Casa Blanca retiró las tropas estadounidenses de Corea, sin intuir que un importante aliado quedaba a expensas de la insaciable voracidad expansionista de los comunistas rusos y chinos, máxime que Mao Tse Tung acababa de tomar el poder en China Continental; otro aliado americano, el generalísimo Chiang Kai Shek se había replegado hacia Taiwán y la ambición geopolítica de Stalin se extendía por el planeta.

     Estados Unidos dejó en Corea una pequeña misión militar encargada de asesorar el entrenamiento de las tropas locales y de para incrementar el error estratégico la península de Corea fue retirada de la jurisdicción político-militar del comando del general Mc Arthur. A partir de ese momento el Departamento de Estado asumió el control de todos los intereses de Estados Unidos en el Pacífico, incluyendo el comando operacional de la misión militar encabezada por Mc Arthur. Esa intromisión letal de los políticos en asuntos militares desembocó dos años después en la sangrienta guerra de Corea, cuyos resultados siguen 66 años después poniendo el mundo en vilo, por desconocer los planes estratégicos de los comunistas.

     Pese a que recibía algunos apoyos estadounidenses, en China el generalísimo Chiang Kai Shek fue gradualmente presionado hacia la retaguardia por los revolucionarios comunistas encabezados por Mao Tse Tung. Por inexplicables razones y a pesar de la realidad objetiva que vivía al mundo en ese momento,  muchos dirigentes políticos estadounidenses, no vieron a los comunistas que aparentaban ser reformadores agrarios,  como elementos peligrosos por parte del Departamento de Estado.

     Todo sucedió así: En lugar de apoyar la victoria militar alcanzada por el generalísimo Chiang Kai Shek y probablemente para evitar una confrontación armada con la Unión Soviética,  la Casa Blanca apoyó la firma de un armisticio y envió al general Marshall para que mediara con buenos oficios y buscara la unión entre los dos oponentes que llevaban varios años en guerra civil. Cuando Marshall iba para China a mediar entre Mao y Chiang Kai Shek, pasó por Tokio, pero no escuchó las advertencias de Mc Arthur. En términos personales era diferente al general que pasó unos años antes por Nueva Guinea en momentos dramáticos de la guerra, pero no entendía la estrategia comunista.

     Después de varios meses de infructuosas negociaciones, Marshall regresó a Estados Unidos sin resultados tangibles y la guerra se reanudó en China, con la circunstancia agravante que durante este intervalo de siete meses decisivos ocurrió un cambio transcendental.

      El generalísimo no recibió ningún apoyo logístico o bélico de Estados Unidos, mientras los soviéticos trabajaban día y noche entrenando ejércitos comunistas dentro del territorio chino. Las grandes cantidades de abastecimientos que el gobierno de Estados Unidos había enviado a Vladivostok, durante la última fase de la guerra con el fin de apoyar a los soviéticos que supuestamente combatirían contra Japón, habían sido transferidos a las fuerzas chinas, para que reiniciaran las hostilidades armadas contra las fuerzas nacionalistas de Chiang Kai Shek

    Estos avituallamientos dieron una ventaja estratégica a los seguidores  de Mao, porque puso la balanza de poderes en favor las fuerzas comunistas, que sacaron del territorio continental y replegaron a la isla de Formosa a los remanentes de las fuerzas del generalísimo. Sin duda uno de los peores errores de la historia de Estados Unidos es haber enviado a Vladivostok, abastecimientos solicitados por los soviéticos pocos días antes de finalizar la guerra contra Japón.

     De un solo tajo se destruyó todo lo que se había conseguido desde la época de John Hay[1]. Fue el inicio del desmoronamiento del poderío estadounidense en Asia Continental, que al decir de Mc Arthur fue “el nacimiento de los tigres de papel, cuyas consecuencias con sus desastrosos efectos serán sentidas por siglos en el mundo libre”.

     —El panorama de los hechos que contribuyeron decisivamente a la caída de la República China, nuestro aliado en tiempos de guerra, nunca ha sido presentado como es al pueblo americano. Despúes de la victoria sobre Japón, los hechos y las acciones parecían increíbles, quizás por ignorancia, malinterpretación y errores al juzgar.

    Uno de los más agudos comentarios al respecto fue hecho el 30 de enero de 1949 por el veterano de guerra, senador por Massachusetts y futuro presidente de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy:

     —Desde cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, nuestras relaciones con China son trágicas. Es importante dar luces a quienes tendrán la responsabilidad de enfrentar nuestras actuales predicciones—

     —Quedó claramente determinado que el 26 de noviembre de 1941, la independencia de China que ya no dependería de la ocupación japonesa y la estabilidad del gobierno nacional dirigido por Chiang Kai Shek, deberían ser el objetivo fundamental de la política exterior de Estados Unidos en Asia Continental y el Lejano Oriente, ya que esta y otras políticas derivadas del ataque a Pearl Harbor son bien conocidas—

     —Durante los años de la posguerra se abrió una enorme brecha en las mentes de los diplomáticos estadounidenses que no sabían si apoyar al gobierno de Chiang Kai Shek o conminar al generalísimo a aceptar como precio de la asesoría estadounidense, tener a los comunistas como parte de la coalición—

     —Nuestra política exterior en China ha caído en un remolino. La continua insistencia según la cual la ayuda estadounidense no sería enviada a menos que se organizara una coalición gubernamental fue un rudo golpe al gobierno nacionalista de Chiang Kai Shek. Nuestros diplomáticos y sus asesores estaban tan preocupados … que las imperfecciones diplomáticas en China después de veinte años de guerra, matizados con chismes de corrupción en los primeros lugares, nos dejaron perder un gran puntal en China no comunista. Esta es la trágica historia de China por cuya libertad alguna vez luchamos. Lo que nuestros hombres jóvenes han salvado, nuestro presidente y nuestros diplomáticos han desechado poco a poco—

     —El fracaso de la autoridad para implementar las políticas existentes en Estados Unidos, trajo consigo la pérdida de un aliado amenazando consigo la seguridad de nuestra nación. Hemos visto el crecimiento de un enemigo comunista en el lugar que antes ocupaba un aliado. Hemos observado la expansión del imperialismo comunista por todo el mundo. Hemos visto a nuestros hombres jóvenes sacrificar sus vidas en vano, tras ir ciegamente en pos de estériles políticas de apaciguamiento, cimentadas en la ignorancia total de la historia y el marcado desconocimiento del enemigo—

     En síntesis:

     Muchas coincidencias con las negociaciones de paz en Cuba tales como intromisión desmedida de politiqueros ignorantes del plan estratégico comunista en asuntos militares de guerra y paz, enviar generales troperos sin visión política a negociar con bandidos tramposos, creer bobaliconamente en la buena fe de los comunistas, cederles en nombre de la democracia a la intenciones coalicionistas de los comunistas, ignorar la sangre derramada por los soldados en defensa de politiqueros mediocres, servicio exterior que solo sabe satisfacer los intereses personales del mandatario de turno, etc, etc.

     De remate no hay en el congreso de la república con muy contadas excepciones, políticos con la claridad y el carácter que tenía John Fiztgerald Kennedy, quien siendo un joven senador demócrata equivalente al liberalismo colombiano, con la diferencia que los de aqui están emermelados por un mandatario mediocre, tuvo el tino de advertir al mundo la realidad que mas tarde se hizo evidente. Ver para creer.

    El más grave error de la historia es repetirla por ignorancia. ¿En cuál de estos escenarios andan Juan Manuel Santos y sus delegados en La Habana, cuando las Farc dicen y hacen todo lo contrario que los apaciguados pacifistas venden como cercanía a la paz?... El tiempo lo dirá y ojala no sea letal para los colombianos como ocurrió en China y Corea donde Mc Arthur advirtió y nadie con poder decisorio le puso cuidado.

 

     Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

     www.luisvillamarin.com

     Especialista en Defensa Nacional, Estrategia y Geopolítica


      [1]John Milton Hay político, escritor, historiador, poeta, periodista e hispanista estadounidense, Secretario de Estado (ministro de Asuntos Exteriores) entre septiembre de 1898 y julio de 1905, durante las presidencias de William McKinley y Theodore Roosevelt, cuando Estados Unidos promovió la traición de Panamá a Colombia para construir el Canal, así como las guerras de independencia contra España, en Cuba , Puerto Rico y Filipinas. Hay fue la imagen diplomática de la ambición imperial estadounidense  a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

El coronel Luis  Alberto Villamarín Pulido es analista de asuntos estratégicos, especialista en geopolítica, estrategia y defensa nacional, temas sobre los cuales ha escrito y publicado 26 libros. Para leer algunos de los libros escritos por el coronel Villamarín haga click aquí

 

Cesó la horrible noche?Complot contra ColombiaLa silla vacíaOperación OdiseoOperación SodomaDeyaniraEl cartel de las farcGanar la guerra para conquistar la pazConexión Al QaedaFallo SalomónicoEn el InfiernoNarcoterrorismoDrama, Pesadilla y EspectáculoIsisEl eln por dentroGuerra Sicológica Cóndor en el aireOperación Jaquemartes de horror