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La victoria reelectoral de Bush

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      Geopolítica

       Por circunstancias del destino, hemos sido testigos de excepción del hecho político mas importante del mundo, durante el primer quinquenio del siglo XXI, pues es un hecho que afecta a los Estados Unidos y al mundo en general. La apretada pero previsible victoria electoral del candidato republicano, deja enseñanzas de orden estratégico-político, determina ganadores y perdedores dentro y fuera de Estados Unidos, señala grandes retos para las relaciones internacionales, desde y hacia el coloso norteamericano.

       En el orden político-estratégico, es preciso destacar la habilidad de los asesores de la campaña de George W. Bush para llevar al candidato demócrata a luchar en una arena política desfavorable, al empatronarlo a hablar de los logros de la guerra contra el terrorismo, la guerra de Irak y las cargas tributarias, sin dejarle margen de maniobra para otras opciones.

        En  la política como en la guerra, el principio básico de la iniciativa produce impactos sicológicos trascendentales sobre la moral del adversario y la credibilidad que este pueda despertar entre simpatizantes y neutrales. La campaña del senador Kerry enfiló todas las baterías en cuestionables procedimientos de guerra sucia, tendientes a desprestigiar al presidente Bush y a generar animadversiones, en las que primó mas el corazón que la objetividad, verbigracia las salidas en falso de muchos periódicos del mundo comenzando por el New York Times, tropicalmente copiado por El Tiempo de Colombia.

      Sin caer en el mismo error, Bush dio cierta altura al tenso debate, y en contraste, propuso respuestas coherentes con su estilo autoritario de gobierno. Al final los electores optaron por el viejo adagio que es mejor malo conocido que bueno por conocer. Ni unos ni otros críticos apasionados, tuvieron en cuenta la frialdad sajona, que se aleja de la alegría latinoamericana o de los impulsos emotivos, para decidir con base en hechos concretos.

     Después de la más agitada campaña electoral de los últimos cien años en los Estados Unidos, quedan ganadores y perdedores. Gana Hillary Clinton, cuya inteligencia y acucioso talento, le permitieron intuir que Kerry no ganaría ni los demócratas tampoco, pues el tema de la lucha contra el terrorismo, pesaba más que cualquier otro.

     Pierden los senadores Kerry y Edwards, cuya derrota electoral los coloca a ambos, ante una situación muy difícil dentro de las apabulladas toldas demócratas ansiosas de recuperar el poder, misión que de seguro recaerá dentro de cuatro años sobre la señora Clinton, con el apoyo absoluto de su esposo, quien por circunstancias conocidas, estuvo alejado de las decisiones trascendentales de la reciente contienda.

     En el campo internacional gana la China, pero pierden la Unión Europea y los inmigrantes en especial los indocumentados que abundan en los Estados Unidos. La liberalización total de la economía norteamericana propuesta por Bush, con atractiva reducción de impuestos, atraerá capitales que se invertirán en las conocidas maquilas, allende las fronteras de México, India y China, para producir más elementos de consumo, incrementar el comercio y otras industrias norteamericanas, diferentes a las que requieren mucha mano de obra no calificada, durante años suministrada por los denominados inmigrantes ilegales.

     Entretanto la China multiplicará las exportaciones hacia Estados Unidos, mantendrá el yuan devaluado, pagará salarios bajos y mantendrá elevados índices de producción, aumentará el consumo interno y en conjunto construirá la mayor economía del planeta para el año 2.030, con la ventajosa circunstancia que a corto plazo no se ve afectada por los coletazos del desestabilizador terrorismo islámico. Por su parte Japón conservará lo ganado hasta la fecha, con tendencia al alza en todos los campos del desarrollo integral, situación que a la postre generará muchas tensiones con los poseedores de armas atómicas.

    El latente conflicto de preponderancia política y de serias diferencias diplomáticas de Estados Unidos con Francia, sumado a la reticente posición personalista del gobierno español, a la larga le harán mas mal que bien a los intereses estratégicos de la Unión Europea, pues así se incremente el consumo interno dentro del viejo continente, ni individual ni colectivamente el recién creado bloque económico puede desconocer la importancia capital del mercado norteamericano, las inversiones en ambos sentidos y de la necesaria transferencia de tecnología entre ambas partes, máxime que la unidad europea es global pero fisurada por razones étnicas, idiomáticas y geopolíticas.

     En ese orden de ideas, Estados Unidos impone un fuerte timonazo a las relaciones internacionales y deja en ascuas la posición de la ONU, forzada a cambiar antes que la cambien, por la acumulación de sucesos recientes. El escenario geopolítico internacional está articulado, para que las naciones occidentales coopten los demás bloques económicos y países del orbe en una alianza única contra el terrorismo. En ese sentido, Estados Unidos y en especial el presidente Bush se saldrán con la suya, contra viento y marea, pese a todos los pronósticos de los escépticos.

     Colombia saldrá favorecida por la continuidad de los apoyos tecnológicos y financieros en la guerra contra el terrorismo internacional y por ende el presidente Uribe, ganará otros espacios importantes en su meteórica carrera hacia la reelección.

     La masiva votación del dos de noviembre para escoger el sucesor del presidente Bush, por demás demostró el poder del llamado imperio moderno y le recordó al mundo entero que los Estados Unidos están mas vivos que nunca, que los sajones americanos tienen capacidad para resolver con autonomía, que las decisiones trascendentales de la historia y la política se manejan mas con la razón y no con el corazón, por que sin importar el credo particular que se tenga frente al asunto, la frialdad sajona es un arma poderosa en su política exterior; y que por ende inicia una nueva etapa de relaciones mundiales, colmadas de tensiones, cambios espectaculares y polarizaciones en todos los órdenes. 

     Los retos para el segundo periodo de Bush son muchos. Entre ellos, Latinoamérica con 350 millones de habitantes, inicia a despegar del viejo concepto de patio trasero. El gobierno renovado, deberá abrir nuevos espacios para sensibilizar críticos, minimizar enemigos e integrar esfuerzos mancomunados del hemisferio, vinculado por fuerza de las circunstancias en la lucha contra el terrorismo, el tráfico de armas y el narcotráfico, guerras que se ganan con hechos y no con editoriales ambivalentes o ambiguos en los medios de comunicación.

   Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

      Analista de asuntos estratégicos

     www.luisvillamarin.com

      Luis Alberto Villamarin PulidoEl coronel Luis Alberto Villamarín es analista de asuntos estratégicos especialista en temas de defensa nacional, contraterrorismo, geopolítica, estrategia e historia colombiana, en torno a los cuales ha publicado cerca de 30 libros y mil artículos que son referentes para elaboración de tesis y trabajos académicos en universidades de diversas partes del mundo para pregrados, postgrados y doctorados. Para leer los escritos del coronel Villamarín, haga click aquí.

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