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Ataque terrorista en El Sinaí, recuerda graves alarmas para Israel, Europa y Estados Unidos

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      Análisis del terrorismo internacional

     Cover Estado Islámico ISISEl sangriento ataque terrorista perpetrado hoy viernes 24 de noviembre de 2017, en una mezquita de musulmanes sufíes al occidente de la ciudad de El Arish en la Península Egipcia del Sinaí, donde murieron más de 200 personas, no solo tiene el sello característico de ISIS, sino que revive serias advertencias geopolíticas y geoestratégicas para los países occidentales, de lo que está sucediendo con los radicales islamistas de ISIS, los talibán y Al Qaeda, en contraste con voces triunfalistas en los cuatro puntos cardinales, que aseguran tenerlos al borde del exterminio.

     Desafortunadamente para los medios de comunicación y los gobiernos occidentales de los llamados primer y segundo mundo, hay muertos de primera, segunda y tercera categoría, en relación con el terrorismo sea islámico o comunista. Y por desgracia solo son importantes cuando tocan algún interés de las potencias occidentales o mueren sus ciudadanos.

   Cover El cartel Farc (I) La primera realidad ignorada de este problema, es que en la medida que los yihadistas siembran el terror en sus países de origen, aumentan su influencia geopolítica local y de paso la extienden a sus connacionales que viven en países occidentales, donde imames radicales incrustados en las comunidades musulmanas, cumplen la paciente labor de multiplicar células yihadistas por todo el mundo, en cumplimiento de la estrategia paulatina que trazó desde Osama Bin Laden desde las montañas de Tora Bora en Afganistán, en asocio con el régimen talibán afgano y sectores radicales del servicio paquistaní de inteligencia ISI, financiados de manera clandestina desde Qatar y Arabia Saudita.

     A la par con los ataques terroristas perpetrados por células yihadistas no por los mal llamados lobos solitarios recientemente en Europa y Estados Unidos, otras células yihadistas han perpetrado descomunales ataques con explosivos en Nigeria, Somalia, Afganistán, Pakistán, Yemen, y ahora en Egipto, pero ni los medios ni los gobiernos dan la trascendencia de la gravedad del asunto, pese a que en las filas yihadistas militan muchos ciudadanos occidentales conversos al islam extremo y a la doble moral de las potencias sunitas y chiitas, que de dientes para afuera dicen combatir el yihadismo, pero toleran que desde su seno los apadrinen.

     Es necesario comenzar por aclarar que no hay ataques de lobos solitarios, es decir de jóvenes descarrilados y díscolos que supuestamente se radicalizan viendo videos y de la noche a la mañana se vuelven terroristas. Esa ligereza solo cabe en la mente de un guionista de ciencia ficción, y no tiene asidero en un análisis serio de estrategias bélicas. Por el contrario, todo ataque terrorista, obedece a un objetivo político-estratégico y apunta a causar profundo impacto en la moral combativa del adversario político-religioso en el caso de los yihadistas.

    Hechas estas precisiones, se examinan a continuación algunos aspectos geopolíticos y geoestratégicos de las razones por las cuales ISIS se asentó en la Península del Sinaí, cuál es su proyección estratégica, por qué ha atacado con tanta sevicia coptos cristianos y ahora a musulmanes sufíes en Egipto, y cómo amenazan en un futuro cercano a Israel, Estados Unidos, la Unión Europea y el resto de naciones occidentales.

    Para balancear la paz y la estabilidad en el volátil Golfo Pérsico, Estados Unidos y Europa han mantenido una alianza político-estratégica por conveniencia con la monarquía saudita, rica en petróleo y socia de la CIA y otros servicios de inteligencia occidentales, para financiar operaciones secretas durante y despúes de la guerra fría; a sabiendas, que amplios sectores de la corte que asesora a la monarquía saudita son sunitas salafistas, ortodoxos y retrógrados, que no ven mas allá de la nariz la conveniencia de liberalizar la sociedad musulmana, sino que por el contrario utilizan la riqueza derivada del petróleo para financiar a Al Qaeda, Isis, los talibán y sectores extremistas del servicio de inteligencia pakistaní.

     En cumplimiento del pacto de la casa Saud con el imam Wahhab suscrito en el siglo XVIII, la dirigencia monárquica saudita da gabelas excepcionales y de alta influencia en el gobierno y la fe sunita a los clérigos wahabistas, que con recursos derivados del petróleo han financiado la extremista hermandad musulmana en Egipto (gestora de Al Qaeda), y escuelas de imames extremistas que se educan como religiosos en la capital saudita de Riad y regresan a sus países de origen a diseminar el islam, pero muchos de ellos se contactan con células terroristas, entonces se radicalizan de paso reclutan a los nuevos terroristas, que una vez ideologizados son enviados a cometer acciones demenciales, con la equivocada calificación de quienes los denominan lobos solitarios.

    Basta observar un mapa del Medio Oriente para entender la importante posición estratégica de la península de El Sinaí, para comprender porque ISIS se ha posicionado fuerte allí y que es lo que pretende en desarrollo del plan integral de los religiosos extremistas. La península del Sinaí tiene características geográficas excepcionales: Es el punto donde se articulan Oriente Occidente y el Norte de África. Une a dos continentes (Asia y África), y a cuatro países (Egipto, Israel, Arabia Saudita y Jordania) El borde oriental de El Sinaí corre paralelo con la costa occidental de Arabia Saudita, separados por distancias que no son tan extensas sobre el mar Rojo, por lo cual constituye un espacio ideal para facilitar cualquier actividad ilegal en puertos clandestinos sobre estnesos desiertos no vigilados en ambos lados.

     Así mismo la costa oriental de El Sinai corre en dirección sur hacia el llamado Cuerno del África y el Golfo de Aden, por lo tanto es fácil punto de paso desde y hacia Eritrea, Somalia, Dijbuti, Sudán y Etiopía donde hay probada presencia de radicales islámicos, e inclusive  puede llegar en la Península Arábiga a Arabia Saudita y Yemen.

     Desde cuando el general Sisi tomó el poder en El Cairo y derrocó al presidente Mohammed Morsi de la Hermandad Musulmana y declaró ilegal esta beligerante agrupación religiosa, gestora de varios movimientos yihadistas  en la región, impulsora de protestas nacionalistas al término de la Segunda Guerra Mundial, y promotora del retroceso de las libertades civiles en  Egipto a la interpretación estricta de la Sharia, los jefes se asilaron en Qatar y los militantes radicales se unieron a Isis y Al Qaeda en el oriente de Libia, donde les cayó como anillo al dedo la caída de Ghadafy, los errores diplomáticos de Hillary Clinton en Libia y la ambición de los yihadistas internacionales, para extender la Umma en un Estado que quedó dividido y al borde del colapso con la muerte del dictador libio.

     Estas deducciones infieren, que la dirigencia ideológica clandestina de la Hermandad Musulmana que nutre las células de Isis y Al Qaeda, tiene sedes y apoyos reales en Qatar, Arabia Saudita y El Cairo; y que para avanzar hacia Europa, Israel y los países occidentales, así como para ir a combatir en  El Líbano o Siria, la península de El Sinaí y el occidente de Egipto o sea el oriente de Libia son puntos estratégicos de valor insuperable.

    A lo anterior se suma que debido a los acuerdos de paz en Camp David entre Israel y Egipto, suscritos por influencia de Estados Unidos, las fuerzas militares egipcias no pueden disponer de tropas de combate ni de alto poderío en tres zonas delimitadas como A, B y C en la Península de El Sinaí. Lo único autorizado es policía con armas ligeras y cantidades determinadas en el acuerdo binacional.

    En la franja C es decir la más cercana entre Israel y Egipto, que inclusive llega hasta cerca de El Arish donde ocurrió el ataque terrorista contra la mezquita sufí, opera la fuerza multinacional de paz de la que  hacen parte tropas colombianas y uruguayas, que por obvias razones están en la mira de los yihadistas, pero que en contraste por su misión y naturaleza, no son unidades de combate antiterrorista, ni están equipadas, ni entrenadas para contrarrestar este tipo de acciones.

    Debido al odio de muchos dirigentes musulmanes contra Israel, le península de El Sinaí ha sido punto de paso y sector estratégico para el flujo de apoyo a los terroristas palestinos, amen que allí están los sectores utilizados para construir túneles clandestinos que comunican a El Sinai con la convulsa franja de gaza en el occidente israelí.

    Por otra parte, el ataque contra sufíes es un mensaje dramático y terrorífico para los beduinos y habitantes urbanos del Norte del Sinaí. Tiene la impronta de la brutalidad de ISIS  para proyectar otra subsede fuerte del califato, como lo están logrando en Somalia, Nigeria y los límites de Afganistán con Pakistán. Y de paso evitar cualquier colaboración

     Se puede atribuir a ISIS porque para los radicales islámicos los sufíes son apóstatas. Mientras Al Qaeda inicia por derribar sus cementerios y formas culturales, pero se abstiene de atacar mezquitas a menos que se llegue a condiciones extremas porque la eliminación sistemática de adversarios no ha rendido los frutos deseados, la mentalidad de ISIS es arrasar con personas y bienes, para sembrar el terror de manera más rápida que Al Qaeda. Esa fue la principal razón por la que Al Qaeda expulsó a Al Bagdadi y este fundo a Isis en Irak.

    En síntesis, el ataque contra la mezquita sufi en El Sinai puede atribuirse a ISIS. La península de El Sinai es geoestratégicamente valiosa para los proyectos del radicalismo salafista, con lo cual quedan en la mira Israel, Europa y los países occidentales, máxime que muchos sauditas y yihadistas de otras nacionalidades expulsados de Siria o devueltos por la dirigencia de ISIS a multiplicar células terroristas en otras regiones, pasan a menudo por El Sinai y tienen nexos con terroristas palestinos en la Franja de Gaza. Sin embargo, en los países occidentales, no se da la trascendencia al problema, porque hay muertos de primera,s egunda y tercera categoría, causados por el terrorismo islámico. Y los de la mezquita sufí en El Arish serían de tercera categoría dentro de esa concepción errada.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

www.luisvillamarin.com

Especialista en Geopolítica, Estrategia y Defensa Nacional

    El coronel Luis Alberto Villamarín Pulido  es experto en análisis de contraterrorismo internacional y autor de varios libros relacionados con el tema. Su más reciente obra titulada Geopolítica del Terrorismo Islámico ha sido destacada por diversos medios de comunicación internacionales tales como CNN en español y la Revista Time, que la sugiere como texto de consulta a sus lectores. Su obra narcoterrorismo la guerra del nuevo siglo es referente académico en dos ponencias de fondo sustentadas en la prestigiosa universidad de Harvard.