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LAS FRONTERAS

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      Geopolítica

      "Las fronteras definen la distribución de las zonas políticas y expresan, en la medida que el espacio es poder, las relaciones de poder entre los estados. El éxito de los vencedores de la última guerra está en trazar justa y juiciosamente las nuevas fronteras lo cual determinará en gran parte la estabilidad y prosperidad del Nuevo Orden. Por ello, el problema de la frontera ocupa el primer lugar en el orden del día de la paz".

Robert Strautz Hupé-Geopolítica

       Tomado del libro Fundamentos de la Geopolítica escrito por el general Julio Londoño L

   La raya que encierra el territorio hasta donde se extiende la soberanía de un país, constituye sus límites. La parte del límite en donde dos naciones quedan frente a frente, se llama frontera. La porción de límite que da sobre el mar se denomina litoral, aunque a veces se les da a conocer como frontera marítima.

   portada fundamentos de geopolitica Un concepto que viene circulando hace algunos años es el de considerar la frontera como "línea" o como "faja". La línea, dicen unos, da la idea perfecta de la frontera ya que es la que figura en el tratado correspondiente, lo que se ha alcanzado en el terreno y lo que ha sido materializado convenientemente por las dos naciones vecinas.

     La faja, para los otros, es lo que puede mantener más fácilmente la amistad conjunta y la que se encuentra en todas las latitudes como una zona en donde se encuentran de parte y parte, aduanas, guarniciones, establecimientos comerciales y otras cosas por el estilo.

     Es claro que según este concepto hay fronteras que pueden considerarse a trechos como línea y a trechos como faja. En algunos países asiáticos la forma de faja ha dado excelentes resultados y ha evitado los rozamientos políticos entre los pueblos.

      En el altiplano andino del Lago Titicaca, común a Perú y Bolivia, pese al trazo de la línea, los pastores de una y otra nación la atraviesan con sus ganados hasta una cierta profundidad sin que se haya presentado por ello ninguna discrepancia de carácter internacional.

       Entre Colombia y Venezuela; Colombia y Ecuador se han establecido convenios para hacer de sus fronteras comunes una amplia faja en la cual puedan circular y establecerse los nacionales de una y otra república para trabajar unidos en empresas binacionales, o separados. Este propósito se ha ido cumpliendo lentamente y aún no ha alcanzado la madurez que se pensó en un principio.

      A pesar de que una frontera haya sido establecida por un tratado y localizada en el terreno y aún materializada en el mismo, no puede decirse que es invariable. Hay multitud de factores que influyen para que esos cambios se sucedan. La guerra es generalmente uno de esos factores "desfronterizadores".

      Como prueba de ello basta comparar tres mapas de Europa, uno de antes de la guerra 1914-1918, otro después de esta y un tercero ya pasada la segunda guerra mundial, se ve cómo victorias y derrotas hicieron aparecer y desaparecer fronteras que habían sido trazadas para que se mantuvieran por siglos. En América, los límites de Paraguay y Bolivia, naciones que perdieron su contacto con el mar, son otra clara demostración de lo dicho.

     Este hecho sirvió a los geopolitólogos alemanes para sustentar la tesis de que toda nación es un órgano vivo y que la frontera es su elemento periférico.  Según esto la frontera no se debe considerar nunca como cosa permanente sino como algo que puede recogerse  o  ex-tenderse  vitalmente. 

      El vitalismo  de las fronteras se pone a menudo de manifiesto en la aparición de dos condiciones denominadas Puntos Triples y Puntas de Crecimiento.

     El punto triple surge del hecho de que toda frontera debe necesariamente terminar en el mar o en otra frontera. Cuando ocurre este caso concurren necesariamente a un punto preciso las fronteras de tres países.

     La importancia de estos sitios radica en que son un obstáculo para el arreglo de cualquier asunto limítrofe ya que por tocarse en él tres naciones las negociaciones encuentran obstáculos porque si es difícil en estos asuntos poner de acuerdo dos países, poner tres ofrece casi siempre dificultades insuperables.

      Las puntas de crecimiento son entradas profundas que la frontera de un país hace en territorio extranjero. La gravedad de este hecho ha dado origen a una ley que se ha conocido generalmente con el nombre de "Ley de las puntas de crecimientos" que enuncia diciendo que cuando el interior de estas puntas es notoriamente más fuerte que el medio circundante, la punta trata de ampliarse a costa del vecino, y cuando por el contrario, el interior es más débil que el medio que las rodea la punta tiende a desaparecer.

      Es la frecuencia de este hecho a través de todas las historias diplomáticas lo que ha dado base para la formulación de esta ley. La historia muestra cómo estas ampliaciones o desapariciones se hacen por lo  general  sin manifestaciones  bélicas  de  ninguna clase.

      Clases de Fronteras:

      Las clases de fronteras son innumerables. Podría decirse que toda característica de la línea constituye un tipo especial. Es por tanto necesario agruparte según caracteres sobresalientes para poder estudiarlas mejor.

      Fronteras Naturales:

Están constituidas por un accidente geografía cualquiera, río, montaña, mar. Hasta no hace muchos años eran consideradas como el tipo más deseable. Se consideraba que el elemento natural arcifinio era propicio para evitar fricciones entre los países y al mismo tiempo como una barrera contra la expansión.

Lo adelantos de la aviación y de los medios de transporte terrestre han debilitado esa creencia. No obstante, cada uno de los elementos naturales tiene sus ventajas y sus inconvenientes para desempeñar su papel como elemento separador.

      El Mar:

      El mar ha sido considerado siempre como "fuerte de grandeza nacional". Es por esto que todos los países  buscan contacto con un vasto litoral. Los Estados no tienen un límite costanero tratan en todo caso ampliarlo. Aquellos que son dueños de una extensión cualquiera de costa pero que tienen un mar a la espalda, luchan por ser "países de dos caras" y la salida al mar que tienen detrás constituye una de las mayores preocupaciones de su política internacional ya que el contacto con dos océanos o mares como los tienen Estados Unidos, Francia y Rusia, por ejemplo, estarán privilegiadamente favorecidas para el comercio.

     Entre los países que sienten esta aspiración pueden contarse Brasil y Argentina. Otro caso es el de "países ciegos" como Paraguay y Bolivia para los cuales la salida al mar se convierte en tema fundamental de su política externa.

      La extensión de un país no termina en donde el agua salada toca la arena de la playa sino tres, doce, veinte, doscientas millas adelante de la línea de la baja marea,  punto permanente de partida para las mediciones sobre el mar. A esa faja marítima se le conoce con el nombre de Mar Territorial.

      La Convención de Ginebra de 1958 acordó la siguiente definición: "La soberanía de un Estado se extiende fuera de su territorio y de sus aguas interiores a una zona de mar adyacente a sus costas, designado ron el nombre de Mar Territorial".

      El Estado ejerce soberanía sobre el espacio aéreo colocado sobre ese mar y sobre el suelo y el subsuelo que cubre ese mar.

      El país es libre de determinar la existencia temporal de una zona adyacente al mar territorial en una extensión de doce millas denominada generalmente "zona contigua" dentro de la cual puede evitar infracciones a su política aduanera, ejercer inspecciones sanitarias o evitar toda infracción referente a sus leyes de mar territorial.

      A partir del límite de la zona contigua hacia el mar adentro se extiende la "alta mar" libre para todos los estados del mundo. En vista de la irregularidad de las costas con sus bahías y penínsulas, entrantes y salientes, un eje de navegación podrá estar muchas veces dentro o fuera del mar territorial. Es por eso que es necesario fijar el límite de ese mar de manera que no tenga las mismas variaciones de la costa. Esto se logra por medio de las "líneas de base rectas".

      Se obtienen fijando los puntos sobresalientes del litoral y uniéndolas con líneas rectas. A partir de la línea resultante se tomará la anchura del mar territorial. Las aguas que quedan hacia el interior de estas líneas se denominan "aguas interiores".

      Hay sin embargo, en el trazado del mar territorial una circunstancia muy especial que es la que se presenta cuando las costas de dos países están situadas frente a frente como sucede con las costas de Colombia y Venezuela, Inglaterra y Francia, Egipto y Arabia y se ve en el mar del Japón, el estrecho de Malaca y muchos otros sitios del globo.

      Para arreglar esta situación la convención de Ginebra establece: "Cuando las costas de dos Estados se hallan situadas frente a frente, o sean adyacentes, ninguno de dichos Estados tendrá derecho, salvo mutuo acuerdo en contrario, a extender su mar territorial más allá de la línea media determinada en forma tal, que todos los puntos sean equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base de las cuales se mide la anchura del mar territorial de cada uno de los Estados".

   La línea media a que hace alusión esta disposición se conoce con el nombre de Línea Boggs en recuerdo del gran geógrafo que halló la solución a este problema cuando era consultor de la Secretaría de Estado de Estados Unidos. Se obtiene trazando perpendicularmente a las líneas de base rectas señalando sobre ellas puntos que a distancias normales de 3, 6, 9, 12 millas hasta que se encuentran las líneas semejantes que vienen de la costa contraria y uniendo con una nueva línea los puntos de contacto. Algunos países prefieren, con centro en una línea de base, arcos de círculo de magnitud creciente y unir luego los puntos de contacto.

Hay que regresar ahora a la línea de la baja marea. Allí el terreno del Estado se extiende bajo el agua. 110 el 90% de las costas mundiales tiene una formación parecida se ha dado a la playa que se va hundiendo lo progresivamente el nombre de Plataforma Continental hasta una profundidad de doscientos metros en donde desaparece ya a la luz solar y comienza la línea de profundidad.

Luego viene un descenso rápido nominado "talud continental" que va a terminar en "fondo abisal" o fondo del mar. Con relación a esta plataforma continental que a tantas diferencias ha dado origen, es preciso hacer dos observaciones: la primera es que un gran número de países cuentan con plataforma a partir del plano vertical que baja del límite del mar territorial y no de la línea de la baja marea, como pretenden otros. La otra se refiere a la  extralimitación poco lógica de la Convención de Ginebra en cuanto a la extensión de la plataforma: "designa:

     a)el lecho del mar y el subsuelo de las zonas submarinas adyacentes a las costas, pero situadas fuera de la zona del mar territorial hasta una profundidad de 200 metros o más de ese límite hasta donde la  profundidad de las aguas suprayacentes permita la explotación de los recursos naturales de dichas zonas,

     b)El lecho del mar y el subsuelo de las regiones submarinas análogas, adyacentes a las costas de las islas. Lo ilógico de esta definición consiste en que la letra O que contiene, autoriza a los países poderosos a aumentar la extensión y por consiguiente la explotación de la plataforma hasta donde su riqueza lo permita.

     Es necesario advertir también que muchas naciones hacen diferencia entre isla, lugar en donde es posible la  vida humana, e islotes, salientes rocosas que aparecen en  la superficie y que no permiten la vida humana a las cuales se les niega el derecho a tener una plataforma y un mar  territorial.

     Al estudiar los litorales hay que tener en cuenta que la longitud del mismo no corresponde necesariamente a una armada poderosa o a una marina importante. Para que el litoral tenga relación directa con esas dos entidades deberá reunir condiciones excepcionales:

     a) Cuando hay costas opuestas cercanas. En ese caso uno de los países trata de tomar parte de las costas de enfrente para adueñarse del estrecho o el golfo que forman. La guerra de los cien años no fue una cosa que los tenaces esfuerzos de Inglaterra para adquirir un "glascis" o una faja de propiedad de las costas francesas.

      b) Cuando las costas son muy articuladas, como sucede en Noruega por razón de que las profundas entradas o "fiords" ofrecen seguridad a la navegación en sus orillas, hay fuertes agrupaciones humanas debido a la facilidad para el comercio,

      c) Cuando hay grandes fábricas, manufacturas o riquezas en las proximidades del mar como ocurre con el petróleo venezolano,

      d)  Cuando da origen a ejes de navegación, como sucede en Singapur, a donde llega la mayoría de los barcos del mundo,

      e) Cuando el país tiene colonias a las cuales hay que vigilar y con las cuales se debe mantener un contacto continuo.  La armada francesa debe su fuerza a este hecho.

      Antes de terminar estas observaciones sobre el mar es indispensable tener en cuenta las islas. El hombre  siempre ha soñado con ellas. Desde la lejanía ejercen  atracción magnética sobre los viajeros.

     Tienen además condiciones curiosas como tender a formar guirnaldas y a no tener islas antípodas. La sicología de las islas es curiosa pero no por ello menos interesante: su población está dividida de tal manera que los habitantes de la periferia se dedican, casi exclusivamente, a asuntos de navegación, mientras que los del interior se entregan a la industria o a la agricultura para tener ele-mentos necesarios para la vida.

      Así mismo, cuando las islas llegan a una alta saturación humana, si el número de mujeres es mayor que el de hombres, la bigamia es una cosa corriente como lo es la poliandria en el caso contrario. En aquel caso la mujer es tenida como cosa de escasa consideración y debe participar de los trabajos masculinos.

      La isla es, durante la guerra, punto de partida para el asalto a los continentes para formar en ellos cabezas de puentes. Tal fue el caso, en la segunda guerra mundial, de Inglaterra, Taiwán, Sicilia, Guaní y muchísimas otras. Siempre ha sucedido lo mismo.

Además, por carecer de fronteras, los ejércitos de tierra son escasos en ellas y su defensa descansa casi exclusivamente en la fuerza de la armada. Su aislamiento las hace propicias a las dictaduras.

        Las Montañas:

      Pese a los adelantos de la aviación moderna, las montañas han sido consideradas como una excelente frontera por que quizás se ve en la historia que han sido o ejercido una tremenda fuerza separatriz entre las diversas culturas que se extienden a lado y lado de sus vertientes.

      Por esa razón se ha dicho que las montañas dividen. Hay algunas razones que concuerdan con esta fuerza aislante de las cordilleras: su cima no varía nunca y por consiguiente las fronteras que pasan por allí no se prestan a  discusiones sobre su localización.

      Además, los cordones magistrales están formados generalmente por tierras poco aptas para la agricultura o la ganadería, lo cual evita discusiones o violaciones. Finalmente, las cordilleras están siempre divididas longitudinalmente por zonas o fajas de diferente altura, denominadas pisos térmicos.

      El cambio de temperatura que experimentan es de un grado por cada 180 metros. Estos pisos se estiman como correspondientes al piso cálido, de 0 a 1.000 metros de al de 1.000 a 2.000 está el piso templado; de allí a 3500 el frío y de este punto hacia arriba, el páramo.

      Esta demarcación es sobremanera importante en la zona tórrida en donde la falta de estaciones da a esa división un carácter permanente.

     Las diferencias de temperatura en las vertientes corresponden a los tipos de plantas que allí encuentran un hábitat conveniente.

     Plantaciones de café, de trigo de plátano son propias de determinado piso térmico. Esto hace que haya un constante cambio de productos entre las agrupaciones humanas situadas a diferentes alturas. Esta actividad se denomina "vida vertical" de las cordilleras.

      Otro hecho muy importante también es que las vías de comunicación, debido a las curvas que exigen, alargan mucho el trayecto de manera que el tránsito hace menos voluminoso que en la llanura. Es por eso lógico que las vías de comunicación busquen las depresiones o bien "las puertas" a cortes profundos por donde el tránsito es fácil.

      Es precisamente esta facilidad la que obliga a tener vigilancia especial de lado y lado para evitar el contrabando o las invasiones no deseables. A pesar de la diferencia perfectamente marcada entre las dos vertientes hay naciones, "países a caballo", colocados en la cima y con territorio que abarca buena parte de ambos flancos. Igualmente, dentro de países hay regiones que tienen esta colocación.

      Tales países ostentan regionalmente una notable diferencia, lo cual influye por lo general en su política interna.

      Los ríos:

     Hay una idea fundamental: los ríos unen. Y como el papel principal de las fronteras es separar lo mío de lo tuyo, el río es un mal límite. Su papel es contrario al de las cordilleras las cuales por su naturaleza separan. Precisamente por esto se ha sostenido siempre que no es conveniente dividir con una frontera, las cuencas de un río pues su trazo puede dar lugar a numerosos rozamientos.

      Los ríos, especialmente los de gran magnitud, son caminos que van al interior. Por lo general no hay grandes ciudades sin ríos y estos han ayudado grandemente al desarrollo de la historia del país.

      El Danubio es un ejemplo múltiple ya que ha sido la arteria fundamental de muchas grandes capitales. Lo mismo puede decirse de Londres, París, Washington, Moscú, Buenos Aires. Que el río une es una condición que se ve claramente por que atrae a los hombres hacia sus orillas.

      Es muy notorio en caso de que existe un sistema de ríos paralelos las orillas son muy pobladas y en cambio el hinterland, o espacio entre los dos está casi completamente vacío. Eso sucede en los sistemas de los afluentes del Amazonas, o del Paraná.

      Allí se forma a lo largo de la corriente, una serie de poblaciones que tienen una formación filiforme dejando el vacío a la espalda. Por eso precisamente con los grandes ríos fronterizos europeos se ha tratado siempre de ser defendidos con grandes fortificaciones como sucedió con la línea Zigfried o con la famosa línea Maginot que iba desde Suiza hasta el mar en la frontera franco alemana.

      La parte rica de los ríos ha sido siempre la desembocadura. El limo que queda en ella la hace especialmente apta  para   el  levantamiento   de  ciudades portuarias. Es por esta razón que los objetivos muy apetecidos por los conquistadores sirven también de base para los desembarcos y lograr así la conquista de los ríos que continúa luego al curso medio y mucho más tarde con el curso superior.

     Juegan también en las condiciones geopolíticas los temas fluviales: en el sistema centrípeto, los ríos generalmente en direcciones contrarias llegan a una región que, debido a sus facilidades para obtener materias primas, logran hacerse centros industriales y comerciales.

      En el caso contrario, el de los ríos que de la región inician su recorrido formando un sistema centrífugo casi siempre dejan en su centro ciudades constituyen centros importantes políticos, dominadores, París y Moscú apoyan estas tesis. Finalmente existen los sistemas de ríos paralelos cuya trascendencia humana se explicó anteriormente.

     La condición unificadora de los ríos envuelve una buena cantidad de lógica: las dos orillas tienen el mismo clima, de manera que el desarrollo de la agricultura es similar. La pesca es elemento fundamental para la alimentación de ambas orillas; la población mínima de una y otra usa el río como vía de transporte.

     Todo lo anterior unifica las poblaciones o agrupaciones ribereñas pero desgraciadamente las leyes de cada uno de los países que divide el río tienen legislaciones diferentes y a veces contrarias para las diversas actividades fluviales. Estas posiciones hacen que fácilmente puedan presentarse rozamientos que producen desacuerdos entre los dos países.

     Pero cuando los ríos anchos y la frontera reconocida por un comercio entre las dos naciones, las líneas de demarcación se hacen indispensables.

      Los métodos empleados para esa demarcación son varios y en cada uno puede señalarse ventajas y desventajas. El primero consiste en fijar el "Thalweg", lugar más profundo del lecho escogido para la navegación. Tiene el inconveniente de que en los ríos nuevos, si su cauce es poco firme, el thalweg cambia frecuentemente a causa de las sequías y crecientes lo cual produce una variación en la línea. Igualmente, cuando hay grandes islas en el río la línea sube desde el fondo de la isla, la divide equitativamente y vuelve a sumergirse.

      Se usa también en algunos países de Europa y Asia, que el límite vaya por una de las orillas quedando así la corriente en manos de una sola nación. Es lógico que ésta concede a la otra en tiempos normales los derechos de pesca y navegación.

     Un tercer sistema consiste en trazar la línea por la superficie del río por medio de hitos colocados frente a frente en las orillas opuestas y tomando luego la distancia media. Así se fija la frontera en el sitio que sea necesario.

      Este método aunque aparentemente sea un poco costoso, tiene la ventaja de que la línea no varía aunque cambie el curso debido a crecientes o a inundaciones o aparezcan nuevos meandros por una razón cualquiera.

      Con relación a las islas fuera del cordón fluvial se ha seguido la costumbre de adjudicar a cada país las que están más cercanas a una orilla, procedimiento este que no da lugar a ninguna discusión.

     Llanura:

     A  menudo dos países están separados por una hura más o menos extensa. Cuando no se trata de comarca selvática la materialización de la frontera es una cosa sencilla.

    Sin embargo, esta marca no detiene  el movimiento de los habitantes en uno u otro lado aún a profundidad considerable. Sucede esto analmente en los lugares donde existe un tipo cualquiera de ganadería.

     En algunos países asiáticos este lio os muy frecuente. De igual modo sucede en el altiplano peruano-boliviano en donde los indígenas ejercen el pastoreo de sus llamas y carneros indistintamente en sitios de un país o de otro. Lo que es admirable es que ese traspaso de la raya no dé nunca lugar a rozamientos que originen discusiones internacionales.

     El Desierto

      Sucede a veces que la línea divisoria debe trazarse en un desierto. La materialización es sencilla y a menudo visible. Tal tipo de frontera no tenía, hace mi tiempo, mayor importancia y no exigía mucho cuidado. Hoy el asunto es distinto.

     Tal como sucede Medio y Próximo Oriente, es en los desiertos en donde se esconden los más importantes yacimientos petrolíferos. Los últimos precios que ha alcanzado el petróleo y el papel que juega en el desarrollo nacional y mundial, hace que los países se disputen una extensión-desértica con un descomunal interés.

     En el norte de África en donde todas las naciones limitan al sur con el desierto se han trazado líneas rectas como fronteras a fin de no presentar posibilidades de disputa  violación.

      La Selva:

      Durante mucho tiempo se creyó que la selva o el bosque espeso eran elementos separadores y podría decirse protectores de los países. Numerosos hechos de la segunda guerra mundial enseñan que dados los poderosos  medios con que cuenta la ciencia moderna, invalidan esa teoría.

      Ejemplo evidente es el ataque de las tropas japonesas a la base inglesa de Singapur, en donde los ingleses siempre creyeron que la selva tupida de Malaca que tenían a la espalda era una segura protección. La rendición incondicional a que tuvieron que someterse demostró trágicamente su equivocación.

      Paralelos y meridianos:

     Una frontera que se usa en diversas partes de mundo es la constituida por rectas astronómicas que siguen la dirección de los paralelos y meridianos.

     Los Estados Unidos tanto en sus divisiones internas como en sus fronteras con el Canadá han empleado este sistema que les ha dado muy satisfactorios resultados.

     Igualmente en el norte de África, la recta convenientemente materializada ha sido el mejor elemento hallado para delimitar la soberanía entre los diversos países.

      También este sistema ha sido universalmente adopta do en los límites que deben atravesar los altiplanos sobre las cordilleras que separan dos nacionalidades.