Guerra en Irán: Sin propósitos claros, pero con objetivos confusos, estrategias depredadoras y venganzas mutuas
Por Luis Alberto Villamarín Pulido
A la luz de las ciencias militares, la actual guerra en Irán, novedosa por cierto para doctrinas actuales y futuros campos de batalla, está inmersa desde antes de iniciar ataques mutuos, en la insoluta nebulosa de la incertidumbre, a la que tanto temía Clausewitz en sus análisis estratégicos.
Examinando realidades alejadas de deseos, de persistir la errática estrategia de Irán de atacar a todo el vecindario al tiempo, esperanzado en convertir al chiismo terrorista en mártires del sismo para ellos apostata, del sionismo y del capitalismo, con la velada intencionalidad de provocar una guerra civil nacionalista con presencia extranjera de sanitas, judíos y estadounidenses, está llevando a Irán a la progresiva pero rápida destrucción de la infraestructura crítica, acelerando el ya creciente trecho hacia el colapso económico, y el enorme pero casi seguro riesgo de caer innecesariamente en una guerra tan atroz como estúpida, similar a la de Libia o Sudan.
Los contrastaques diarios de iraníes con misiles y drones contra el vecindario y los atacantes directos, no solo convierten al país persa en blanco de nuevos y más violentos ataques de la creciente coalición antiiraní, sino que incendian animosidades enquistadas en el eterno odio de sunitas contra chiitas.
E Israel que ha estado en la mira de las dos vertientes extremistas, sigue jugando sus cartas geopoliticas y estratégicas, en esta ocasión, gracias a la innegable habilidad de Netanyahu quien logró meter a Estados Unidos frontalmente en un tipo de guerra con drones y elementos aeroracticos y aeronavales, de los cuales Estados Unidos no tenía similar experiencia, ni tiene claro un concepto de maniobra táctica, para pasar de la fase del demoledor ataque coordinado actual, a la persecusión del adversario en desbandada y la necesaria consolidación del éxito.
Por tratarse por ahora de una guerra de desgaste de de la integralidad política, financiera y de recursos estratégicos de Irán para en supuesta intención promover el levantamiento popular que derroque los ayatolas, podría decirse que los elevados costos para todas las partes comprometidas, llevarían a concluir que por carecer de solución convincente en perspectiva está es una guerra sin propósitos definidos, con objetivos difusos y estrategias depredadoras plagadas de venganzas mutuas.
Además de que como lo hemos dicho en otros escenarios por muchas acciones "heroicas" de los agredidos ayatolas, esta es una guerra de tigre hambriento con burro amarrado de carne jugosa.
Dicho de otra manera, guerra inmersa en la letal nebulosa de la incertidumbre.... Cómo la de Gaza.
Al final, Irán quedaría sumida en el caos, otros escenarios geopoliticos generarán nuevas tensiones, los intereses de las potencias marcarán pautas de injerencias sesgadas, las Naciones Unidas seguirán maniatadas y la ley de más fuerte hará que la diplomacia de las cañoneras sofoque a la diplomacia de los bandidos.
Porque simplemente, en el mundo actual la ONU es un tigre de papel y la diplomacia es el lugar para la politiquería y las manipulaciones de los mas fuertes.
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