Colombia necesita un presidente con proyectos no oportunistas sin estrategias
2. La vetusta forma de hacer politiquería en Colombia sigue latente. Escándalos como el de Odebredtch, Reficar, Foncolpuertos, Agroingreso seguro, el elefante y los narcocassetes de Samper en el proceso 8000, la fuga de Pablo Escobar frente a la ineptitud de Cesar Gaviria y su ministro Pardo Rueda, las imposiciones de las Farc a Santos y sus mudos en La Habana, y el contundente rechazo del pueblo al Pacto Farc Santos en el plebiscito de 2016, por citar algunos hechos puntuales, indican que las élites corruptas necesitan un relevo del poder, y que los dinosaurios políticos comunistas armados y desamados que apadrinan a las Farc son repudiados por los colombianos.