Al declararse Jefe de la Fiscalía y desconocer públicamente la institucionalidad, Petro corrobora que quiere eternizarse en el poder.
La agresiva declaración de Gustavo Petro auto adjudicándose ser el Jefe de la Fiscalía General de la Nación, no es una cantinflada, ni una estulticia propia de la elevadísima estatura intelectual de su vicepresidente Francia Márquez o de su ministra estrella Irene Vélez, ni una de las consuetudinarias salidas en falso de los aúlicos del cartel de la mermelada petrista, en torno al funcionamiento del Estado colombiano. Es la más clara demostración de que este sujeto, está empeñado en sacar adelante, a como dé lugar, la agenda que traza la dictadura cubana a todos sus peoncitos en el continente y que adereza el Foro de Sao Paulo para todos los comunistas ahora autodenominados progres…