Esta vez tampoco se les puede creer a las Farc
Con la complicidad de Unasur, de Correa, de Chávez, y de Lula y la dudosa actitud conciliadora de Colombianos por la Paz; durante el gobierno de Uribe las Farc intentaron meter el Caballo de Troya con las liberaciones unilaterales, para que el gobierno se sentara con ellos a hablar, y de inmediato los matriculados en el Socialismo del Siglo XXI les dieran reconocimiento político en aras del estatus de beligerancia, con embajadas en La Habana, Brasilia, Caracas, Quito, La Paz, Montevideo, Asunción y Managua.