13 años después de la Operación Jaque
El 2 de julio de 2008, en horas de la tarde Colombia entera celebró con alborozo, la impactante noticia, de la quirúrgica e impecable operación militar, mediante la que sin disparar un solo cartucho, en medio de 350 terroristas armados hasta los dientes y dispuestos a asesinar a quien fuera; un grupo especial de inteligencia militar del Ejército de Colombia, rescató en la zona selvática de Tomachipán Guaviare, a 15 personas que eran víctimas de secuestro y torturas por parte del cartel narcotraficante de las Farc. Entre los liberados estaban tres contratistas de nacionalidad estadounidense, once militares y policías; y una persona civil. La cinematográfica incursión fue la consecuencia de una minuciosa y disciplinada maniobra de engaño táctico, iniciada por la creatividad de un sargento especialista en inteligencia técnica, experimentado en desviar las comunicaciones de los bandoleros, hasta convencerlos de órdenes ficticias, inteligentemente manejadas mediante la habilidosa suplantación de las radio-operadoras de las cuadrillas del Bloque Oriental de las Farc. Pese a las resistencias iniciales de algunos superiores directos, el sargento insistió en la necesidad de intentar esa novedosa e inesperada maniobra, para inducir a los terroristas a caer en la red. Ese fue su mérito y la clave de la exitosa operación. perada maniobra, para inducir a los terroristas a caer en la red. Ese fue su mérito y la clave de la exitosa operación.