La corrupción en Sanidad Militar: Deben rodar cabezas
En teoría todos los usuarios de sanidad militar son seres humanos con iguales derechos, pero en la práctica no. Existe una odiosa diferenciación discriminatoria con una oficina de atención a generales y almirantes en el Hospital Militar, exclusiva para atender y tramitar las consultas, hospitalizaciones y entregas de medicamentos a los oficiales de insignia, que desde luego muy bien lo merecen por sus servicios a la patria.