Liderazgo geopolítico y geoestratégico en la guerra contra el terror
El 11 de septiembre de 2001, 19 yihadistas integrantes de la red sunita Al Qaeda perpetraron descomunales ataques terroristas en los estados de New York y Virginia, generando una nueva época de las guerras asimétricas y un novedoso reto para los líderes de las grandes potencias, que jamás imaginaron una situación tan novedosa y audaz para perpetrar acciones terroristas- Un mes después de los ataques, en octubre de 2001, el congreso de Estados Unidos en pleno aprobó la ley de la guerra contra el terror, mediante la cual se facultó al entonces presidente George W. Bush para ordenar operaciones militares contundentes contra los implicados en estos ataques, sin importar el lugar del mundo donde se encuentren. Durante siete años continuos, el presidente Bush a la cabeza de Estados Unidos incrementó las acciones militares sorpresivas contra diferentes estructuras yihadistas, comprometió a su país en una innecesaria guerra en Irak, padeció ingentes bajas en combate en Afganistán, y por la dinámica yihadista, Estados Unidos terminó comprometido en asesorías u operaciones directas contra extremistas islámicos en los cinco continentes.