Fraude en plebiscito de 2016, abrió sendero a caos petrista contra Colombia.
Contra pronósticos y maquinarias políticas integradas por lo peor de dirigencia política criolla, que conspiró financiada con recursos oficiales, colombianos dijimos no al pacto Farc-Santos en octubre de 2016. Entendíamos gravedad del arrodillamiento de mudos convidados de piedra enviados por Santos a Cuba, para que coadyuvarán a conseguir inmerecido premio Nobel de paz. Voluntad popular fue vulnerada. Juan Manuel Santos prometió renunciar si perdía plebiscito. Típico tahúr, tramposo, desleal, mentiroso y dispuesto a vulnerar para satisfacer egocentrismo, se burló de los colombianos. Los incompetentes negociadores de paz, continuaron pelechando recursos del Estado.