La situación de derechos humanos en Irán es crítica para la seguridad y la paz del planeta
En la medida que avanzan los acontecimientos, parecería ser que después de 40 años de dictadura y crueldad contra su propio pueblo, la publicitada revolución chiita que se apropió del poder en Teherán en 1979, podría estar entrando en el principio de su fin y el inicio de otro giro geopolítico en la convulsa región y variaciones políticas internas en Irán. Que en cuatro días de protestas civiles y violentos enfrentamientos con la dictadura religiosa, hayan sido afectadas o destruidas cerca de 800 sedes bancarias, mas de 300 estaciones de gasolina, 140 edificaciones públicas y 9 centros de formación religiosa chiita, y que según The New York Times y otros medios de comunicación internacionales muy serios, haya entre 180 y 450 muertos en medio de los enfrentamientos entre las fuerzas armadas oficiales y milicias árabes y otras etnias que son minorías en el país persa, indican que el problema es mucho más complejo de lo que se pueda suponer, y desde luego que no se trata simplemente de un complot orquestado por la CIA para derrocar la teocracia chiita, como lo asegura el ayatolá Jamenei para atornillarse en el cargo.