¿Es la crisis política Putin-Prigozhin el preludio de una guerra civil en Rusia, o de una guerra mundial?
Durante más de dos décadas ampliamente marcadas por el cultivo a la autocracia, la corrupción desaforada, la represión sangrienta contra cualquier asomo de disidencia política, la propaganda engañosa según la cual, cualquier acción contra su satrapía es contra la madre Patria Rusa, la descarada intromisión en la política interna de otros países, los oscuros nexos con criminales de las mas abyectas mafias, la sanguinaria invasión contra Ucrania, la intervención terrorífica en los países de la antigua Unión Soviética, y muchas perlas más, Vladimir Putin instaló en el Kremlin y organismos de control oficial ruso, una dictadura personal, en la que se corrobora el viejo adagio español “Cría cuervos y te sacarán los ojos” reza. Desde 2014 cuando Putin ordenó la sanguinaria e ilegal anexión de la Península de Crimea a la extensa e insaciable ambición geopolítica rusa, en los espacios de análisis político mundial, se ha barajado entre las posibilidades para que Moscú evolucione hacia una conducta de paz y armonía con Occidente, que ocurriera una rebelión interna, pero muchos la veíamos casi imposible, debido al estrecho círculo de seguridad tipo soviético, mediante el cual Putin y su séquito protegen la renovada “nomenklatura de una Rusia conservadora”, ya no comunista.