Colombianos: a reflexionar en el futuro político para el 2022. Y a actuar enconsecuencia.
Se acercan las elecciones para Congreso de la República y Presidente de la República, periodo 2022-2026. Igual que en épocas anteriores, se alborotaron los afanados por hacer parte del sistema que ha tenido al país estancado en corrupción, violencia, rapiña por los cargos donde se manejan nóminas y presupuestos, alianzas para acompañar candidatos no con base en programas; y, todas las torceduras propias de este esquema bicentenario de politiquería criolla. Según la revista Semana se han inscrito 59 aspirantes a la presidencia de la república. Además de insólito, resulta ridículo este guarismo. Si se decantara tanta ambición egocéntrica y de desmedida diferencia entre la gana de figurar y las capacidades para cambiar el rumbo de Colombia, quedaría claro, que lo de menos importancia para estos “estadistas de oportunidad” son los programas, los objetivos y las estrategias para trazar la senda que no ha tenido nunca el país.