Ratificación de condena al general Uscátegui
Es muy fácil suponer y hacer conjeturas de lo divino y lo humano para “fallar en derecho”. Otra realidad bien diferente es estar metido dentro de un uniforme camuflado con la responsabilidad única y total de dirigir a 5000 o más hombres, combatir contra las Farc, el narcotráfico, las autodefensas ilegales de una serie de bandidos con alias pintorescos, la delincuencia común y otras pestes, en medio de la debilidad institucional del Estado en su conjunto, donde la justicia funciona a medias o no funciona, los ministerios de desarrollo, educación y otras carteras del gabinete brillan por su ausencia y hasta muchos pobladores civiles hacen justicia por su propia mano.