¿Está China construyendo un sistema de alianzas rivales contra Estados Unidos?
Geopolítica del Asia Durante varias décadas la red de alianzas de Estados Unidos ha sido pilar central de su política exterior y, a medida que se ha intensificado la competencia por la supremacía geopolítica con China, se ha mantenido como una de las principales ventajas estratégicas de Estados Unidos. En particular, la administración de Joe Biden ha puesto puntual énfasis sobre los aliados en su estrategia para Asia. Durante el primer año, la administración Biden ha fortalecido alianzas de larga data con Japón y Corea del Sur y se ha esforzado para reforzar otras asociaciones multilaterales tales como el Diálogo de Seguridad Cuadrilátero con Australia, India y Japón, y el recién formado pacto AUKUS con Australia y el Reino Unido. Por el contrario, China se ha alejado de las alianzas formales, conducta sustentada en su visión supuestamente diferente de las relaciones internacionales y un deseo pragmático de evitar los riesgos de complicaciones diplomáticas. Sin embargo, los analistas de temas internacionales encuentran indicios, de que la resistencia de Pekín a buscar alianzas, ha comenzado a erosionarse, prueba de ello es que en los últimos años, ha mejorado asociaciones estratégicas, y, ampliado intercambios militares y ejercicios conjuntos con Rusia, Pakistán e Irán. Dichas asociaciones todavía están muy lejos de las alianzas de Estados Unidos que incluyen cláusulas de defensa mutua, amplios acuerdos de base de tropas y capacidades militares conjuntas. Pero con el tiempo, estos países podrían formar la base de la propia red de alianzas de China, si los líderes chinos se convencen de que es necesario conformar sólidas alianzas, para que tanto su efecto disuasorio como su valor operativo, prevalezcan en competencia a largo plazo contra Estados Unidos y sus aliados. Semejante desarrollo geopolítico chino marcaría un verdadero punto de inflexión en plena era de competencia entre Estados Unidos y China, y allanaría el camino hacia un alarmante nuevo orden mundial, con umbrales más bajos para que se desaten conflictos regionales y entre grandes potencias.