Violencia talibán contra la protesta interna, intereses geopolíticos y retos de gran calado
En contraste con las promesas públicas ante medios de comunicación internacionales, los talibán continuaron reprimiendo brutalmente las manifestaciones contra su aún no consolidado gobierno, el cual ya enfrenta una crisis humanitaria en crecimiento, además de tensiones armadas en la frontera terrestre entre Afganistán y Pakistán. Un día después de que los talibán anunciaron la legitimación de un gabinete interino para gobernar a la nación a la que durante dos décadas trataron de conquistar, los vertiginosos desafíos que acompañan a la victoria cobran fuerza: Estallaron tensiones con el vecino Pakistán. La ya prolongada crisis humanitaria de Afganistán se profundizó. Y la violenta represión de los militantes talibán contra la protesta de quienes no los aceptan, amenaza con erosionar aún más la confianza del pueblo afgano frente a las promesas de los islamistas ahora en el poder. Los periodistas extranjeros han documentado que además de la violenta represión de las protestas en todo el país, los talibán han detenido a decenas de manifestantes y los han sometido a abusos en cárceles abarrotadas. Tal represión siguió a un anuncio talibán proferido el martes 7 de septiembre de 2021, de que no se permitirían las protestas sin la aprobación del gobierno.