Carta abierta: Canciller Holguín, renuncie y sugiérale a su jefe que haga lo mismo.
Pero la más pintoresca de todos fue la canciller Holguín, heredera de una familia de ineptos y dueños de todos los fracasos diplomáticos y geopolíticos de Colombia con el vecindario, que producto de su poca capacidad para ejercer el cargo, premonizó que el “fallo sería salomónico” y luego del estruendoso fracaso se atornilló al ostentoso puesto oficial en el que cuenta carro, escoltas choferes, celulares, gastos de representación, viajes gratis por el mundo, viáticos, cenas, champagne, lagartería a la redonda y ausencia de conocimientos de la realidad geopolítica y diplomática regional y mundial.