Pase lo que pase en las elecciones de noviembre en Estados Unidos, la encrucijada geopolítica global es fragmentada y compleja
Crudo y preocupante panorama geopolítico mundial El panorama geopolítico contemporáneo ronda quizás por su etapas más crítica y volátil de las últimas décadas. A las puertas de los comicios de medio término en noviembre de 2026 en Estados Unidos, la superpotencia norteamericana, su dinámica interna y el sistema internacional se debaten por partida triple, en medio de una carga geopolítica compleja que no desaparecerá con los resultados electorales, gane quien gane o gobierne quien gobierne, durante los dos últimos años del actual mandato de Trump. Como ya es de usanza, la narrativa pública y los medios de comunicación suelen reducir el momento político a una polarizada pugna partidista centrada en la figura de Donald Trump, los desorganizados oponentes demócratas y las disputas domésticas. Sin embargo, este enfoque simplista soslaya profundos desequilibrios estructurales, frentes abiertos en Europa, Oriente Medio, América Latina, adicionales a vulnerabilidades institucionales, financieras y científicas de la Unión Americana.