Screen

Profile

Layout

Direction

Menu Style

Cpanel

Finanzas de ISIS

  • PDF

Tomado del libro ISIS-Estado Islámico, de mi autoría

Millones de dólares provenientes de ingresos petroleros convirtieron a ISIS en el grupo terrorista más rico de la historia.

Los expertos calculan  que una docena de campos petroleros y refinerías controlados por ISIS en el occidente de Irak y el oriente de Siria, producen entre un millón y dos millones de dólares diarios.

       En julio de 2014, ISIS tomó el control de Omar, el campo de petróleo más grande del país,  que produce cerca de 30.000 barriles por día cuando estaba en funcionamiento, pero debido a la guerra la producción se  redujo a un tercio o menos de este guarismo.

     Asimismo, ISIS amplió sus ataques terroristas en las zonas productoras de petróleo de Irak en junio, y dos meses después en agosto de 2014, ocupó otros pozos petroleros  en la región kurda. En términos generales, los expertos estiman que los campos petroleros iraquíes bajo control de ISIS producen entre 25.000 y 40.000 barriles diarios que se venden en 1.2 millones de dólares en el mercado negro.

     isis istado islamicoEl gobierno de Estados Unidos inició la lucha para cortar el flujo de millones de dólares por ingresos petroleros conseguidos por ISIS, pero no ha podido de persuadir a Turquía que es aliado de la OTAN, para que ayude a cristalizar ese propósito, puesto que  allí se comercializa  gran parte del petróleo proveniente del mercado negro, lo cual dificulta acabar con una extensa red integrada a ese negocio ilícito, máxime que aún no hay acción militar ni aduanera turca, contra los camiones cisterna que cruzan la frontera de Siria con Turquía, cargados con petróleo que aumenta el mercado ilegal del hidrocarburo.

    El gobierno estadounidense ha criticado en público a Turquía, porque tiene poco control sobre el flujo de yihadistas extranjeros  a través de sus fronteras con Irak y Siria, o el flujo del mercado negro de petróleo hacia otros países.

       Así, las conversaciones entre Estados Unidos y Turquía acerca de la capacidad del grupo extremista sunita para financiar sus operaciones se tornaron cada vez más tensas, cuando Obama pidió esfuerzos conjuntos internacionales para destruir el grupo terrorista y solo tuvieron asomos de coincidencia cuando los yihadistas perpetraron un atentado en territorio turco, entonces el gobierno de Erdogan autorizó el uso de bases militares turcas para el decolaje y aterrizaje de aviones de combate estadounidenses comprometidos en operaciones contra ISIS, pero de paso Turquía aprovechó la circunstancia para bombardear los campamentos kurdos, que en contaste son la fuerza terrestre que combate al Estado Islámico.

     La inacción de Turquía para bloquear el comercio ilegal de petróleo, simboliza la magnitud de los desafíos que enfrenta la administración tanto en el montaje de una coalición para luchar contra ISIS y la urgencia de cerrarle el flujo financiero vital que le permite reclutar nuevos yihadistas, satisfacer su creciente nómina de estructuras, ampliar su alcance político-armado y operar en todo el territorio de Siria e Irak.

     Turquía se negó a firmar un comunicado en Arabia Saudita que compromete a los Estados del Golfo Pérsico y de la región a contrarrestar a ISIS, mediante las acciones que cada nación considere "apropiadas". En contraste, los funcionarios turcos dijeron a sus contrapartes estadounidenses que con 49 diplomáticos turcos secuestrados por ISIS en Irak, no podían arriesgarse a tomar una postura pública contra el grupo terrorista. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos cree que si Turquía lo intentara, podría alterar sustancialmente el flujo de caja de ISIS, máxime que ya fueron liberados los funcionarios que estaban secuestrados por los yihadistas.

     La exigente posición de Estados Unidos a Turquía consiste en desarrollar un trabajo conjunto para detener el flujo de combatientes extranjeros hacia ISIS, fortalecer la seguridad fronteriza y desmantelar las redes financieras del grupo yihadista. En el centro de las conversaciones están la docena de campos petroleros y refinerías en Irak y Siria ubicadas en  el territorio controlado por ISIS. Pero la orientación de la red de contrabando ha demostrado ser un gran desafío, y hasta abril de 2015, las autoridades turcas no han cooperado lo suficiente.

     Por estas razones, los círculos de análisis político internacional consideran que las autoridades turcas tienen la vista gorda, porque se benefician del bajo precio del petróleo de contrabando vendido en el mercado negro, y quizás, porque hay un número considerable de turcos, incluidos funcionarios del gobierno que se benefician de ese ilícito.

     La cadena de suministro de las rutas ilegales de petróleo está establecida desde hace más de una década. Las personas, las familias y las organizaciones que permiten que el petróleo fluya, se remontan a cuando Saddam Hussein promovió desde Irak el contrabando de petróleo, para eludir los controles internacionales impuestos por  el programa de las Naciones Unidas que le ordenó canjear petróleo por alimentos, luego de la primera guerra del Golfo Pérsico en 1991.

Lo anterior indica, que para la administración Obama, bloquear los ingresos del petróleo de ISIS es mucho más complejo, que su ofensiva diplomática contra el programa nuclear de Irán.

      Irán utilizó medios convencionales para llegar a los mercados del petróleo, y no las técnicas comerciales clandestinas que aplica ISIS, mediante ingentes ventas en el mercado negro por medio de redes de contrabandistas. A largo plazo, el plan de Estados Unidos está enfocado en persuadir a Turquía para desarticular las redes de contrabando, algunos de los cuales se benefician de una poderosa élite turca relacionada con refinadores que convierten el crudo en productos petroquímicos.

     Pero reunir la inteligencia completa de esa actividad clandestina es un proceso lento y complejo, en un escenario hostil a Occidente, que por sus connotaciones impide al Departamento del Tesoro estadounidense, aplicar sanciones o congelar cuentas a los contrabandistas y refinadores ilegales.

     Además,  la extorsión a empresas petroleras en las zonas que controla ISIS, constituye otra gran fuente de ingresos financieros para los yihadistas que exigen el 10 a 20% de los ingresos de las compañías que explotan hidrocarburos y que por razones obvias es más difícil para que la Casa Blanca actúe, pues hay de por medio organizaciones delictivas clandestinas dedicadas al lavado de dinero.

     Cuando ISIS se apodera de una ciudad, mantiene el  funcionamiento de los servicios básicos por medio de la fuerza bruta, con el fin de imponer su visión de un estado islámico fundamentalista. La policía religiosa se asegura que las tiendas cierren durante las horas previstas para las oraciones musulmanas, y de que en público, las mujeres cubran su cabello y su cara.

      Los espacios públicos están demarcados con vallas metálicas cubiertas con las banderas negras de ISIS. Las personas acusadas de desobediencia a la ley islámica son castigadas con ejecuciones públicas o amputaciones. Al mismo tiempo, ISIS garantiza la existencia de mercados, panaderías y estaciones de servicio, supervisados por sus cuadrillas a quienes deben tributar altos impuestos.

 

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

Analista de asuntos estratégicos

www.luisvillamarin.com

 

El coronel Luis Alberto Villamarín Pulido es especialista en geopolítica, defensa nacional y contraterrorismo. Autor de 26 libros relacionados con estos temas. Uno de ellos Isis-Estado Islámico, es considerado best seller en el gigante comercial Amazon.com de Estados Unidos. Para leer el libro Haga click aquí.