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¿Es posible una intervención militar de Estados Unidos en Corea del Norte?

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     Geopolítica internacional

     Luis Alberto Villamarin PulidoDesde un club de golf en New Jersey, el presidente Donald Trump amenazó desencadenar el "fuego y furia"contra Corea del Norte, si el cerrado régimen comunista del aislado país con poderío nuclear, pone en peligro a Estados Unidos, debido a que las tensiones con los norcoreanos se están convirtiendo en el mayor desafío contra la política exterior de la Casa Blanca.

    Trump aseguró que “Corea del Norte no puede amenazar más a Estados Unidos. De lo contrario recibirán fuego y furia como el mundo nunca ha visto. Sus amenazas van más allá de lo normal y como he dicho, serán enfrentados con el poder del fuego y la furia como los que este mundo nunca ha visto antes”.

    Los fuertes comentarios del presidente Trump coinciden con el momento en que Corea del Norte intensificó críticas contra Estados Unidos y sus aliados vecinos, además de advertir que movilizará todos los recursos disponibles para tomar "medidas físicas"en represalia contra la última ronda de sanciones en su contra expedida por las Naciones Unidas.

    “Hordas de lobos vienen en ataque para estrangular a nuestra nación. Que tengan en cuenta que los pasos estratégicos de la República Popular Democrática de Corea, acompañados de acciones físicas serán ejecutados sin piedad con la movilización de toda su fuerza nacional”.

    La desafiante declaración del régimen de Pyongyang, que pareciera desafiar los esfuerzos de Washington y de Pekín para desactivar la tensa situación, fue publicada por la agencia central de noticias de Corea del Norte, como fuerte indicio de que podrían llevar a cabo otra prueba nuclear o de misiles, algo que a menudo  han hecho en respuesta a sanciones anteriores de las Naciones Unidas.

   Sin embargo, hasta la fecha, la respuesta de Corea del Norte a las últimas sanciones se ha limitado a advertencias estridentes y vagas, tales como amenazas de represalias "miles de veces mayores".

   Mientras asistía a una reunión de seguridad regional de ministros de Relaciones Exteriores en Manila-Filipinas, el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, mantuvo la puerta abierta a conversaciones con Corea del Norte, sugiriendo que ese país debería detener su reciente serie de lanzamientos de misiles, como requisito para establecer la etapa de las negociaciones sobre sus programas de armas.

   En la misma reunión, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, afirmó haber conminado a su homólogo norcoreano, Ri Yong-ho, que Pyongyang debería dejar de realizar pruebas nucleares y de misiles.

    El fin de semana pasado, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la octava resolución sancionando a Corea del Norte, desde cuando ese país realizó su primera prueba nuclear en 2006. El argumento de los partidarios de la octava  resolución se enfocó en que las nuevas sanciones contra Corea del Norte reducirían el número de misiles balísticos intercontinentales, debido a que la reducción a la tercera parte de los ya escasos ingresos anuales de exportación de Corea, impedirá al régimen comunista desarrollar la capacidad para recaudar dinero destinado a sus programas de armamento de alto poder.

    Vía twitter el presidente Trump elogió las sanciones con el mensaje:

     "Después de muchos años de fracaso, los países se están uniendo para abordar finalmente los peligros que plantea Corea del Norte. Debemos ser duros y decisivos!"

    Las sanciones contra Corea del Norte impiden a los países miembros de la ONU, importar carbón, hierro, mineral de hierro, plomo, mineral de plomo y mariscos de Corea del Norte. También prohíben que los países miembros reciban  trabajadores adicionales de Corea del Norte por encima de sus niveles actuales. En consecuencia, la Casa Blanca calificó dichas restricciones como "el conjunto más severo de sanciones para cualquier país en una generación".

    Sin embargo, persisten muchas dudas acerca de la rigurosidad con queChina y Rusia aplicarán las sanciones, pues son dos aliados vecinos de Corea del Norte.

    Por otra parte, aunque las sanciones prohíben nuevas empresas conjuntas con Corea del Norte y cualquier nueva inversión en empresas conjuntas actuales, dichas sanciones tampoco afectan la capacidad de Corea del Norte para importar petróleo y exportar prendas de vestir y textiles que sus trabajadores producen para las compañías chinas, habida cuenta que las exportaciones de ropa y textiles son una fuente importante de divisas para el empobrecido país.

    Al mismo tiempo, funcionarios estadounidenses y analistas políticos de varias latitudes, todavía dudan de que Corea del Norte haya dominado la tecnología necesaria para lanzar una carga nuclear en un misil balístico intercontinental. No obstante, la última prueba llevada a cabo el 28 de julio de 2017, alarmó a Washington y a sus aliados, al sugerir que potencialmente los misiles norcoreanos podrían llegar a territorio continental de Estados Unidos.

     Respecto a esta preocupación el ministro de Relaciones Exteriores japonés aseguró que:

    “El desarrollo de misiles balísticos de Corea del Norte y su programa nuclear se están convirtiendo en problemas cada vez más reales e inminentes para la región de Asia y el Pacífico, incluyendo a Japón, así como al resto del mundo. Es posible que Corea del Norte ya haya logrado pasado de las armas nucleares a las ojivas nucleares”.

     Quizás, uno de los últimos obstáculos técnicos que probablemente debería corregir Corea del Norte es dominar el conocimiento de "reentrada" para proteger una pequeña ojiva nuclear cuando el misil atraviesa la atmósfera terrestre. Entretanto, lo cierto es que las avanzadas capacidades de misiles de Corea del Norte han dejado a sus vecinos Corea del Sur y Japón analizando y buscando formas para protegerse de un eventual ataque nuclear norcoreano.

    En consecuencia, Corea del Sur está empeñada en aumentar su capacidad de monitoreo y ataque para que sus radares y aviones de reconocimiento, puedan rastrear y neutralizar los misiles norcoreanos mediante ataques preventivos.

     En marzo de 2017 un grupo de legisladores del partido gobernante japonés encabezado por Itsunori Onodera, ahora ministro de defensa de Japón, instó al primer ministro Shinzo Abe a considerar la adquisición de armas de alto poder  para golpear las bases norcoreanas, algo que sería un drástico cambio en el ámbito militar japonés, frente a la postura de defensa pacifista asumida después de la Segunda Guerra Mundial.

     El planteamiento del ministro Onodera fue claro y directo:

    “Los lanzamientos de misiles de Corea del Norte han aumentado las tensiones tanto en términos de calidad como de cantidad. Sería importante estudiar si nuestra actual defensa antimisiles es suficiente sólo con los destructores Aegis y PAC-3 “

     El asunto se deriva en que debido a las imposiciones hechas al régimen japonés después de la ocupación estadounidense (1945-1950), hasta ahora Tokio ha evitado dar el controvertido y costoso paso, de adquirir bombarderos o misiles de crucero con suficiente alcance para atacar a otros países, pese a tener desde hace décadas la latente amenaza china y norcoreana.

    En razón a que desde principios de la década de 1990, el gobierno de Estados Unidos retiró todas las armas nucleares de Corea del Sur y ocasionalmente envía bombarderos y submarinos nucleares en ejercicios, algunos políticos y analistas conservadores surcoreanos exigen reintroducir en su país, armas nucleares tácticas estadounidenses con el propósito de establecer un"equilibrio de terror" contra Corea del Norte.

    En respuesta a la octava serie de sanciones, Corea del Norte demostró desdén por sus aliados tradicionales, China y Rusia a los que no mencionó con nombre propio sino como “países grandes que abandonaron su credo, conciencia y obligación, porque en público aceptaron la presión estadounidense:

    "La resolución de las sanciones recientes hecha por Estados Unidos y sus seguidores es un resultado del horror y la inquietud estadounidense sorprendida por la fuerza y ​​el temple de la República democrática Popular de Corea. Es también el rótulo de la debilidad y el servilismo en favor de la adopción de la resolución, ya que le tienen miedo a Estados Unidos."

     Visto el anterior escenario geopolítico y geoestratégico, la pregunta es si Estados Unidos podría desenfrenar una acción militar contra Corea del Norte. La respuesta es que las condiciones están dadas para que si pueda ocurrir por las siguientes razones:

     1. Los índices de popularidad de Donald Trump se han reducido debido a la no aclarada intervención rusa en las elecciones presidenciales de 2016, agravada por sus espinosas relaciones con los medios de comunicación y las decisiones de política internacional que le han generado varias fricciones con otros gobiernos.

     2.  Un ataque directo y contundente contra el entramado militar nuclear de Corea del Norte, repuntaría su imagen ante el pueblo estadounidense, que cada día se hastía mas de las agresiones  verbales y pruebas de misiles por parte del cerrado régimen de Pyonyanag.

      3.  Corea del Sur, Filipinas y Japón son los aliados estratégicos más importantes de Estados Unidos en la región. Por extensión Australia que es aliado fundamental del Reino Unido, lo es de Washington. Unos y otros están en la mira geoestratégica de China.

     4. Toda la agresividad verbal y de amenaza de acciones militares norcoreanas cuenta con la complicidad y patrocinio directo de China y el respaldo político y militar de Rusia. Una acción fuerte contra Corea del Norte, advertiría a rusos  y chinos que Estados Unidos está empeñado en seguir siendo la primera potencia del mundo.

     Lo único que impide una acción miliitar de Estados Unidos contra Corea del Norte es la probabilidad de entrar en guerra directa contra rusos y chinos, pero de cualquier forma la advertencia de Trump acerca de la tormenta de fuego y furia nunca antes vista, no es una simple pataleta, ni algo que no se deba tomar en serio. 

      Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

       Especialista en Defensa Nacional, Geopolítica y Estrategia

       www.luisvillamarin.com

     El coronel Villamarín es autor de 33 libros en temas de su especialidad. Para leer estas obras haga click aquí