Plan Lazo Estrategia para erradicar la violencia tripartidista en Colombia (1962-1965)

Plan Lazo Estrategia para erradicar la violencia tripartidista en Colombia (1962-1965)

De venta en:

Kobo nook Google Play Books smashwords BN Tapa blanda BN Tapa blanda Lulu

 

 

ISBN: 9781668501610

La década de los años 1960 fue convulsa en Colombia y en el mundo. La vida política, social y económica del país cambió con dramática celeridad, producto de vaivenes geopolíticos surgidos del nuevo orden mundial, los constantes avances tecnológicos y el incremento de las tensiones propias de la guerra fría entre Estados Unidos y la hoy extinta Unión Soviética.

En el escenario interno, se multiplicó la violencia tripartidista desde cuando el Partido Comunista Colombiano cooptó el prolongado descontento de liberales contra conservadores y viceversa, materializado en un sinnúmero de guerras civiles anteriores, rematadas con la reciente violencia (1949-1953).

Desde finales de la década de 1940, los "camaradas del PCC" que ya estaban proyectados a imponer el totalitarismo marxista-leninista, aprovecharon el triunfo de la revolución cubana y el programa subversivo del Kremlin, tendiente a universalizar la dictadura del proletariado, hasta gestar las Farc, el Eln y el Epl, tres de los grupos criminales que desde 1965, constituyen la columna vertebral de la violencia narcoterrorista que aún asecha a Colombia, al comenzar la tercera década del siglo XXI.

En medio de ese complejo entorno, el general Alberto Ruiz Novoa ascendió a los cargos sucesivos de comandante del Ejército en 1960 y luego ministro de Guerra en 1962. Su paso por las dos privilegiadas posiciones del alto mando castrense colombiano, estuvo signado por la innovación, la profesionalización de las Fuerzas Militares, la claridad conceptual frente a los interminables conflictos armados internos, motivados por parejo en ese momento, por el cinismo y mala fe de los tres directorios políticos de los partidos conservador, liberal y comunista.

En particular, la obra de Ruiz Novoa se centró en oxigenar un enfoque renovador, novedoso y concreto, de la misión de las Fuerzas Militares y de Policía frente a la problemática social del país.

La visión estratégica de Ruiz Novoa propendía por la pacificación del país por medio del Plan Lazo, refrendado con la baja en combate de legendarios bandoleros, que, financiados e instigados por los dirigentes nacionales y locales de los partidos Liberal, Conservador y Comunista, asolaban a Colombia, escudados en la clandestinidad y pintorescos remoquetes, tales como Chispas, Desquite, Sangrenegra, Tarzán, Veneno, Resplandor, Alma negra, Mariachi, Tirofijo, Puente Roto, Zarpazo, el Zarco, etc.

Lo atrayente para todos los sectores generadores de opinión en el país acerca del Plan Lazo, fue la combinación de acciones de inteligencia militar de combate con operaciones de comandos especializados por medio de grupos de localización de bandoleros, simultáneas con ingentes dosis de acción cívico-militar y operaciones sicológicas, para consolidar las áreas afectadas por la “segunda violencia” (1958-1964). Al mismo tiempo, que se invitaba a los campesinos a no apoyar a los delincuentes, y se conminaba a los bandoleros a desmovilizarse.

En una serie de convincentes presentaciones ante el Congreso de la República, el general Alberto Ruiz Novoa, defendió el Plan ''Lazo'', como un amplio esquema cívico-militar, diseñado para involucrar a cada una de las Fuerzas Armadas en proyectos específicos, bajo el auspicio económico del Plan de Asistencia Militar, con apoyo de los créditos provenientes de asistencia para el desarrollo de los Estados Unidos.

Esta fue una coyuntura crítica, mal conducida por el poder civil, en la que se echó la suerte y se perdió la oportunidad para combinar las nuevas medidas progresistas de las Fuerzas Militares y de Policía, las cuales incluían asistencia socioeconómica, con intensos programas puramente civiles, que hubiesen traído como resultado, no tan sólo la reducción de la delincuencia, sino soluciones felices de largo alcance, tanto para el soldado como para el campesino.

El Plan Lazo era complejo, pero abarcaba tres líneas principales de acometida. Una operación especial de antiviolencia tendría lugar en la zona limítrofe de los departamentos del Valle y Caldas.

Cada una de las fuerzas participantes en ambos departamentos, cumpliría un plan de acción cívica para suministrar servicios sociales permanentes o semipermanentes y se realizarían esfuerzos para coordinar el plan con el Consejo de Acción Cívica, cuando las circunstancias lo requirieran, con el fin de determinar los proyectos, que las agencias civiles del Estado o la empresa privada no pudieran o quisieran acometer.

En tales casos, los proyectos se asignarían a las Fuerzas Armadas, las cuales desempeñarían su ejecución y administración como cualquier contratista del gobierno.

La zona de operaciones fue formalmente establecida en septiembre de 1962, como área de responsabilidad de la Octava Brigada del Ejército colombiano, y comprendía el tercio norte del Valle, la parte de Caldas que más tarde se dividió en los nuevos departamentos de Quindío y Risaralda, y una pequeña porción del Chocó.

Lectores de Plan Lazo Estrategia para erradicar la violencia tripartidista en Colombia (1962-1965) leyeron:

Genios-de-la-Estrategia-Militar-X-Creadores-de-la-Estrategia-Moderna-Tomo-I farc-terrorismo-na-america-do-sul ganar-la-guerra-para-conquistar-la-paz  Incidencia-geopolítica-de.la-campaña-militar-de-Aguadulce-en-la.separación-de-Panamá fracaso-de-una-ilusion la-suerte-de-los-expositos Genios-de-la-Estrategia-XVII-Julio-Cesar

 

Maintained and Created by: { lv10 }

LuisVillamarin.com, 2015©