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Renuncie ministro Villegas: El problema de sanidad militar le quedó grande.

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      Análisis del conflicto colombiano

Carta abierta.

     Bogotá, 2 de diciembre de 2017

     Ministro

     Luis Carlos Villegas

      Ciudad

     Señor Villegas:

     Por el bien de Colombia, por la necesidad de conservar la integridad institucional y la unidad entre militares activos y de la reserva, renuncie al inmerecido cargo de ministro de defensa, pues a la incapacidad funcional suya para representar en la mesa de imposiciones de las Farc al gobierno Santos, los intereses de Colombia y de las Fuerzas Militares a las que solo representa nominalmente; a su descarada inacción frente al problema del IPC y la nivelación salarial y a la ineptitud para representar jurídicamente a los militares inmersos en problemas derivados de la guerra contra el terrorismo; se suma su acentuada ineptitud para dirigir el servicio de Sanidad Militar.

      Es absolutamente inaceptable que los dispensarios funcionen tan mal. Que no haya previsión logístico-estratégica para el suministro de medicamentos, que no se consigan las citas médicas, que no haya un servicio de internet para acceder a la consecución de citas, sino por medio de un call center con un presumible tufillo de corrupción en su contratación, y que la empresa contratada para suministrar los medicamentos preste tan deplorable servicio, con mala atención e incompetencia de quienes manejan la cadena de mando de sanidad militar.

     El problema de sanidad militar hizo metástasis. Y no se ve por parte suya ni por parte de los encargados de solucionar los problemas, que se tomen correctivos de fondo. Van al día a día, tapando huecos, sacando disculpas, mientras el presidente usted y los mandos hablan de paz, de beneficios para los terroristas, de postconflicto, de ejércitos multimisionales, de prosperidad, y de un sartal de insensateces con ruido de tonel vacío.

     En parte es entendible pero inaceptable e injustificable, su ineptitud para desempeñar el cargo de ministro de Defensa, pues usted cayó allí por oportunismo politiquero de su jefe, más no porque usted señor Villegas tenga idea mínima de defensa nacional, de estrategia, de logística, de geopolítica o mando institucional. Además que carece de liderazgo y de capacidad para proyectar su gestión hacia la base de la pirámide.

     Igual que sus antecesores civiles en el cargo, señor Luis Carlos Villegas, usted tampoco ha entendido que llegó a ocupar el inmerecido cargo, para servir y no para ser servido, para que los hombres y mujeres que laboran bajo la dirección del ministerio de defensa tengan seguridad social, bienestar, capacitación, garantías laborales y algo tan básico como necesario, un servicio médico para activos y retirados, digno y a la altura de un régimen especial que llegó a ser modelo de gestión administrativa en Colombia.

     Hoy sanidad militar y el hospital militar son dos monumentos a la vergüenza de la administración. Dan grima. Las consultas con especialistas implican o la buena suerte o los favores personales, o la desgracia de no conseguirlas. La entrega de medicamentos es la prueba patente de la ineficiencia. Demoras hasta de más de dos meses para entregar unas gotas, unas tabletas, o una crema. Mal trato a los usuarios por parte de los empleados de la farmacia, que tienen una línea telefónica que no funciona, etc.

    Para su conocimiento señor Villegas, la administración sea civil, militar, o eclesiástica, funciona cuando los jefes van al fondo del problema, no cuando se dedican a que les hagan honores, a posar para ruedas de prensa autopropagandísticas rodeado de los aduladores de turno. Así es que salga de su oficina, quite de por medio la pompa, el lustre y la zalamería de honores militares y otros aditamentos a los que no tiene derecho y en lugar de eso, gerencie.

    Si señor gerencie. Meta la mano en todos los aspectos de la administración. Indague, pregunté, visite, haga encuestas… Entérese de lo que pasa. Y solucione…

    Pero como usted no tiene ni la habilidad ni la voluntad para hacerlo, para gerenciar, para administrar, para dirigir, pues ya demostró que su preocupación primaria es satisfacer la vanidad de Juan Manuel Santos con los beneficios a los terroristas, en lugar de defender los derechos de los militares y garantizar su bienestar, lo mejor y más sano señor ministro Villegas, es que renuncie al cargo que nunca ha debido ocupar.

 

    Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

     www.luisvillamarin.com

    Especialista en defena nacional, estrategia y geopolítica