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¿Podredumbre en la contratación administrativa del Congreso?

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Análisis del conflicto colombiano

Hace una década un célebre politólogo colombiano escribió en una columna de opinión que "el congreso es una asociación para delinquir". En estos días han aparecido en diversos medios de comunicación informaciones acerca de aberrantes contrataciones, despilfarros y por lo destapado hasta la fecha, evidente corrupción a costa de los contribuyentes.

Que una senadora sea señalada por la Procuraduria como amiga de las Farc y por esa razón sea destituida del cargo, o que el hermano del alcalde de Bogotá al parecer utilice su investidura parlamentaria para obtener réditos personales en la contratación pública de Bogotá, son apenas dos síntomas de miles y miles de casos como nóminas paralelas, sobrecostos, coimas, tráfico de influencias, nexos con parapolítica y farcpolítica, argucias electoreras, viajes, pensiones exorbitantes para delincuentes de cuello blanco que han esquilamdo el erario público y que fuera de eso ni siquiera asisten a todas las sesiones, o las sabotean o van dormir al capitolio; son a la vez, componentes de un demoledor contraste frente a los pocos que quieren sacar a Colombia del atolladero.

De ser ciertas todas estas denuncias, debe caer el peso de la justicia a los hampones de cuello blanco y llevarlos a las cárceles comunes para que se reúnan con los atracadores y raponeros de su laya, para que allá revueltos, como deberían estar desde antes de ocupar cargos públicos, resuelvan entre vándalos sus diferencias personales y grupales.

Pero Colombia es el país del Sagrado Corazón y de seguro que esta vez, aquí no pasa nada. Prueba de ello compras de computadores personales a razón de siete millones o mas cada uno, es algo vergonzoso, que exige que la Contraloría, la Fiscalía y la Procuraduría actúen ya. 

Que investiguen al proveedor de los equipos para que confiese, si hubo o no movida chueca, y en caso afirmativo que diga, cuanto tuvo que dar y a quien o quienes, pues por la cantidad de los computadores y por las especificaciones que necesita cada "padre de la patria", ni requieren software secreto, ni equipos costosos. Fuera de eso, la anterior legislatura tenía sus computadores comprados con dineros de los colombianos, entonces: ¿Qué pasó con esos equipos de cómputo en excelente estado, pues ningún congresista va a trabajar con equipos obsoletos?... ¿Acaso se perdieron? y todo fue a sus espaldas????

Además, ¿Cómo puede ser posible que la remodelación de un recinto cueste miles de millones de pesos, en cuantía superior a que si construyera el edificio de nuevo? 

No se puede decir que ese problema es resorte de la oficina administrativa, y que los congresistas ni se dieron cuenta, pues en sana lógica todos saben que es lo que está pasando y tal vez prefieren callar.

Mientras el hampa de cuello blanco, roba a dos manos el erario público, miles de soldados y policía persiguen a los terroristas de las Farc y el Eln, para evitar que Colombia salga de "guatemala y entre en guatepeor". Pero los delincuentes de cuello blanco pse hacen de la vista gorda ante esta realidad.

La semana pasada asistimos al sepelio de un capitán y un teniente que perdieron las vidas buscando a Alfonso Cano. La periodista Jineth Bedoya afirma que nueve mil soldados quedaron lisiados buscando al Mono Jojoy debido a las minas antipersonales. Por internet circulan anónimos de presumibles casos de corrupción en el Ministerio de Defensa, etc. 

La pregunta del millón es: ¿Hasta cuando los sinvergüenzas hampones de cuello blanco van a seguir con el robo continuado de las finanzas públicas, sin importarles el drama de quienes deberían beneficiarse de esos dineros públicos? La segunda pregunta: ¿Hasta cuándo los colombianos seguiremos como borregos eligiendo a esta calaña de deshonestos?

Y una pregunta de ñapa: ¿hasta cuándo seguirán muriendo soldados y policías en los campos de batalla, por defender la democracia y la república, mientras algunos de los defendidos se dedican a robar con cinismo y premeditación, con la venia silenciosa del pueblo colombiano que todo lo calla y todo lo soporta?

Para cambiar este torvo y viejo modo de vivir en Colombia, deberíamos comenzar por confirmar si hay o no hay, podredumbre moral en la contratación administrativa del Congreso

 

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com