Screen

Profile

Layout

Direction

Menu Style

Cpanel

Guerra Irregular y Guerra de Guerrillas

  • PDF

     Análisis del Conflicto colombiano

     Coronel Luis Villamarín Pulido, Escritor estratega

     Publicado en Military Review Edición Hispanoamericana del Ejército de Estados Unidos el 1 de septiembre de 2003

     Centro Armas Conjuntas Forth Leavenworth Kansas USA

    guerra sicologica El concepto de guerra irregular tiene dos enfoques en el ámbito académico. En sentido escolástico, este tipo de conflicto articula las acciones de táctica irregular realizadas por unidades militares especializadas en operaciones de comandos sobre la retaguardia enemiga, o por guerrillas integradas por fuerzas regulares en confrontaciones convencionales de guerra externa.

     En sentido generalizado, se aplica el concepto de guerra irregular a los procedimientos ilegales, violatorios del derecho internacional humanitario que cometen las guerrillas, las autodefensas ilegales, organizaciones de justicia privada, o grupos de alzados en armas durante los procesos revolucionarios para la toma del poder.

     Los soviéticos fuente inspiradora del perfeccionamiento de la violencia utilizado por las guerrillas latinoamericanas especialmente las colombianas, para impulsar la lucha política por la toma del poder, difundieron la idea política que el mundo vive una guerra latente que finalizará cuando la clase dominada derrote a la burguesía, por medio de la guerra irregular que definieron en los siguientes términos:

      Es una combinación de guerra de guerrillas, subversión, incitación de disturbios y revolución contra gobiernos hostiles; sabotaje económico, político, industrial, militar; asesinatos, guerra sicológica y numerosas acciones fuera de las batallas convencionales. Mediante estas acciones la maquinaria bélica enemiga es entorpecida. Su capacidad es hostigada y su voluntad de continuar la lucha es debilitada y destruida. Es una guerra conducida tanto en la retaguardia de ejércitos enemigos empeñados en el frente como dentro de la zona del interior, donde se encuentra la potencialidad bélica y su fortaleza política, militar e industrial.

     Guerra de Guerrillas

     Son operaciones militares o paramilitares (1) conducidas en territorios ocupados por el enemigo o por fuerzas irregulares, a menudo grupos autóctonos del área de combate. Ante la carencia de tropas y armas para confrontar un ejército regular en el campo de batalla, la guerrilla evita combates frontales (2), opera desde bases establecidas en terrenos remotos e inaccesibles localizados en bosques montañas y selvas. Tal y como ocurre actualmente en Colombia, la subsistencia de las Farc, el Eln, el Epl y las Auc, depende del apoyo de los pobladores locales que les suministran la fuente de abastecimientos, abrigo, información y personas disponibles para el reclutamiento.

     Las tácticas guerrilleras utilizadas por los grupos armados ilegales en Colombia, gravitan en torno al hostigamiento porque en esencia conceptual las guerrillas son grupos que golpean rápido y por sorpresa, incursionan sobre depósitos e instalaciones logísticas del adversario, emboscan patrullas motorizadas o a píe y caravanas de abastecimientos adversarios. O porque para desmoralizar el resto de las tropas afectadas, cortan las líneas de comunicación y están atentas ante cualquier falla táctica enemiga, para atacar, causar daños sorpresivos y huir con celeridad.

     En este sentido el dinero derivado del férreo control sobre el narcotráfico y la inconsistencia de sucesivos dirigentes políticos, facilitaron la adecuación de una fuerza irregular de más de 20.000 hombres con capacidad de perturbar la seguridad nacional.

     Propaganda

     De acuerdo con el criterio del profesor Paul Linerbarger (3) la propaganda en general es el uso planeado (4) de cualquier forma de comunicación masiva diseñada para afectar las mentes y emociones de determinado grupo, enemigo, neutral o amigo, con propósitos militares, políticos o económicos específicos. El mismo autor precisa la definición de la propaganda militar como el uso planeado de cualquier forma de comunicación, diseñada para afectar mentes y emociones de determinado grupo enemigo, neutral o amigo con propósitos tácticos o estratégicos específicos.

    La importancia de la propaganda radica en la credibilidadque generen los mensajes. Por tal razón la Oficina de Investigación de Operaciones Sicológicas de la Universidad John Hopkins de los Estados Unidos, sentenció en 1958:

     Si usted proporciona información correcta a una persona durante siete años seguidos, puede llevarse lasorpresa que el primer día del octavo año, el receptor crea que es verídico algo que es incorrecto desde el punto de vista del difusor del mensaje. El principal trabajo deloperador de guerra sicológica es construir la credibilidad y la autenticidad de la propaganda, para persuadir al nenemigo, que el emisor siempre dice la verdad aunque el receptor sea su adversario declarado.

        Tal vez por esta razón es que desde otra óptica la teoría comunista considera que la propaganda es toda forma de comunicación masiva, si no existen otros motivos evidentes. En la dinámica de la lucha de clases marxista-leninista, toda actividad que realicen los miembros del partido o las guerrillas debe poseer profundo contenido propagandístico y buscar la difusión ideológica. Existen diversas definiciones de la propaganda con  fines militares, por ende es conveniente observar dentro de la literatura soviética para tratar de alcanzar alguna aproximación teórica, a partir de los experimentos de Pavlov y la teoría de los reflejos condicionados y las apreciaciones de rigor científico promulgadas por el sicólogo Chakhotin, para concluir que la propaganda es una violación lenta y sicológica tendiente a lograr que los individuos y las masas reaccionen por reflejo.

     Las guerrillas comunistas colombianas y en general las latinoamericanas han sido muy activas en el campo de la propaganda, dentro del concepto irregular de la guerra de guerrillas. Los comisarios políticos legales o clandestinos de las FARC han acudido a todas las instancias nacionales e internacionales para denunciar toda clase de suposiciones tendientes a desvertebrar la capacidad de combate del estado y generar le concepto que los guerrilleros son víctimas y no victimarios.

     Guerra Sicológica

     La guerra sicológica es un arte operacional militar adoptado para destruir la voluntad enemiga para combatir, porque pretende ganar la batalla antes que esta comience, o convencer al adversario que su equipo y métodos de guerra son obsoletos, y en todos los casos vender la idea que es alguien con mala suerte dirigido por ineptos, que violan sus derechos humanos.(5)

     A largo plazo toda campaña de guerra sicológica, pretende crear estados de desasosiego, frustración, revuelta e insatisfacción, por medio de la propaganda y el rumor. En resumen práctico de las actividades que la componen  es factible asumir que la guerra sicológicas un accionar integral que incluye propaganda y bombardeo aéreo, que durante el siglo XX tecnificó métodos del llamado lavado cerebral. (6)

     Paul Linerbarger, concibió la guerra sicológica como el empleo combinado de la propaganda con otras medidas operacionales de orden militar, económico o político, requeridas para afianzar los mensajes, aplicables con el paso de los años en los conflictos de baja intensidad, producto de la desmesurada carrera de propaganda desatada por el Kremlin en procura de universalizar la dictadura del proletariado. (7)

     En el libro titulado La Estrategia de la Desintegración, el líder comunista soviético León Trotsky bosquejó los principios fundamentales de la guerra sicológica, acción integral que no cesaría hasta después que los comunistas hubieran alcanzado la victoria en todo el mundo, gracias a la constante amenaza de la violencia física transmitida por el ejército soviético, el cual por medio de combates breves y brutales aseguraría la destrucción de las fuerzas adversarias, ya desintegradas por los devastadores efectos de las armas sicológicas.

     Dada la preeminencia del conflicto interno sobre hipotéticas confrontaciones externas, la doctrina militar colombiana utiliza los vocablos operaciones sicológicas para referir los trabajos de guerra sicológica y apunta esencialmente a la vinculación afectiva de la población civil a los propósitos de integración, para contrarrestar la agresión de las guerrillas comunistas.

    Guerra Revolucionaria

    Es la sumatoria del accionar armado de las guerrillas e intensas operaciones de guerra sicológica, con propósitos definidos para la toma del poder, por medio de la combinación de todas las formas de lucha, pregonadas por la tesis guía del marxismo-leninismo.(8) Es en síntesis, la aplicación universal y local de la guerra integral dentro de espacios definidos, hasta unificar en todos los países y naciones la dictadura del proletariado, por ende es de carácter ofensivo e incontenible.(9)

    El contexto de la guerra moderna —de acuerdo con el analista Fred C. Ikle— asesor de la Universidad de Defensa de los Estados Unidos, implica que el mundo vive la era del terrorismo, la insurgencia y la guerra limitada porque son métodos esencialmente políticos de combate. En contraste con la definición de Clausewitz que considera la guerra como la continuación de la política por otros medios, en el entorno de las tensiones actuales y potenciales, la política internacional es la continuación de la guerra por otros medios.

     El comandante francés Jacques Hogard, vocero de los intelectuales franceses que evaluaron las causas, consecuencias y connotaciones del fracaso militar en Indochina, concluyó que la guerra revolucionaria se divide en cinco etapas, las cuales se han desarrollado en Colombia por parte de las guerrillas comunistas:

     • Los propagandistas y agitadores trabajan en secreto entre los habitantes, para tantear y luego exaltar resentimientos contra las condiciones sociales y económicas prevalecientes.

     • Conquistado el espacio político, los agitadores conforman grupos de simpatizantes que constituyen la red de asistencia por todo el país.

     • Los grupos armados inician acciones terroristas con emboscadas y ataques a pequeños objetivos militares.

     • Aumento del nivel de las escaladas terroristas sincronizadas, que luego son resaltadas por los propagandistas.

     • Incremento de la campaña gradual de guerra sicológica contra el gobierno y las fuerzas militares, matizada con golpes contundentes, con la finalidad de aumentar el desprestigio del tambaleante poder político.

     El análisis del estado mayor francés no se limitó a identificar el problema, sino a diseñar la respuesta contra la agresión sistemática y sostenida, planteada en un esquema de reacción integral resumido por el comandante Jacques Hogard en la necesidad de:

     • Aumentar la actividad policiaca y de inteligencia militar sobre las áreas donde aparecen embriones revolucionarios.

     • Fortalecer controles administrativos y militares a la par con reformas políticas, sociales, económicas y de propaganda,.

     • Movilización de los recursos físicos y políticos del estado para atacar la infraestructura subversiva.

     • Fortalecer las unidades de autodefensa, traslado de la población, control de las áreas liberadas, acorralamiento y destrucción de las fuerzas irregulares enemigas.

     • Después de destruir las fuerzas irregulares continúa la acción sicológica, diplomática, social y política.

     • Se reduce el esfuerzo militar secundario mientras continúan las reformas.

     Llama la atención que el diagnóstico del coronel francés se asemeja a la situación colombiana en la metodología subversiva, pero se aleja en la que debiera ser la

respuesta integral del Estado para combatir la agresión integral.

     Guerra Política

     Es la estructuración de la política nacional para apoyar operaciones militares o de propaganda, ligadas con las relaciones políticas de los gobiernos o en la interacción con grupos de carácter político. Es el máximo nivel de la guerra sicológica y de la concepción estratégica de la guerra. Los primeros en orientar abiertamente la guerra con tales connotaciones fueron los alemanes basados en la teoría de la guerra total y la copia de las células de partido aplicadas por los comunistas.

     Con admirable habilidad los soviéticos y luego sus seguidores ideológicos en todos los países del tercer mundo, articularon la teoría de la lucha de clases con la guerra política y el doble juego de la legalidad e ilegalidad de los partidos comunistas en el mundo, procedimiento con el que siempre hallarán razones para justificar la acción terrorista de las guerrillas que apadrinan o reconocen con motes ilusionistas y calificativos rimbombantes, verbigracia luchadores populares. (10)

       Las Fuerzas Militares y la Política

      Aceptar que la guerra es la continuación de la política por otros medios equivale a decir que los dirigentes políticos deben combinar la pericia desplegada en el arte de gobernar con el entendimiento de la estrategia integral para contrarrestar interferencias sustanciales contra la seguridad y defensa nacional, de la misma forma que los comandantes de tropas en los niveles estratégicos necesitan entender la política nacional e internacional del Estado. En contraste con estos preceptos básicos la historia universal y en particular la colombiana, está repleta de ejemplos de actuaciones de dirigentes políticos que tomaron decisiones militares erróneas, por la sencilla razón que desconocían los medios militares puestos a su disposición.(11)

      En sentido genérico el mariscal Clausewitz resumió con claridad la incidencia de la política en la guerra y viceversa:

     • En todas las circunstancias tenemos que pensar en la guerra no como algo independiente, sino como un instrumento político. Solamente adoptando este punto de vista podemos evitar caer en contradicciones con toda la historia militar. Así se abre el gran libro de la apreciación inteligente. Las guerras tienen que ser diferentes, según la naturaleza de sus motivos y de las circunstancias de las cuales surgen.

      Mediante un ejemplo sencillo Karl Von Clausewitz comparó la interacción de la política con la actividad de los mandos militares, al asegurar que de la misma forma en que un hombre que no domina un idioma extranjero comete errores al hablar, con frecuencia los estadistas que no pertenecieron a las filas militares o las desconocen (12), emiten órdenes que perjudican el objetivo que quieren lograr. Una y otra vez eso ha pasado. Lo que indica que la comprensión de los asuntos militares es vital para aquellos que se encargan de la política general.(13)

      Además de la desafortunada intromisión de los líderes políticos en la milicia y la auto-asignación de grados militares durante las guerras civiles del siglo XIX, en Colombia ocurrieron varios sucesos que terminaron en fracasos o fiascos militares por culpa de la indebida ingerencia de los dirigentes políticos en temas ajenos a su campo profesional.

      La fuga del narcotraficante Pablo Escobar descrita por el general Gustavo Pardo Ariza en el libro titulado Cogobierno desde la Catedral es un ejemplo típico. El tardío desalojo de las FARC de la guarida de casa verde en Uribe Meta, previa advertencia de espías infiltrados en el gobierno y los diálogos con las guerrillas sin contar con el concepto de las Fuerzas Militares, son otros ejemplos gráficos de la misma figura. Por otra parte la salvación de los remanentes del ELN en el sur de Bolívar durante la administración de Alfonso López Michelsen, después de la contundente derrota en Anorí, constituye otra desacertada intervención de los dirigentes políticos en acciones militares en el país.(14)

     Pero en la guerra interna que padece Colombia hay numerosos ejemplos que corroboran como inoportunas intromisiones políticas llevaron al traste los que hubieran resultado ser resonantes victorias militares o por lo menos fracasos tácticos decisivos del adversario verbigracia la detención de una operación militar contra el M-19 en el Cauca en 1984, el espectacular show publicitario para la liberación de los 60 soldados secuestrados en la base militar de Las Delicias y el episodio de la liberación de los secuestrados por el Eln en el kilómetro 18 de la vía Cali-Buenaventura.

      El politólogo estadounidense Barry Zorthian escribió una apreciación personal al respecto, que cae como anillo al dedo con la evolución de la guerra contra los agentes generadores de violencia en Colombia:

      • Es posible que ocurran combates convencionales en forma de campañas militares en las que lo primario sea el control del territorio, pero la realidad está en los combates de baja intensidad rodeados del combate político. La preparación para afrontar este tipo de guerra debe extenderse a los funcionarios del gobierno. Las operaciones de guerra sicológica no pueden ser compartimentadas.

      • Durante la guerra civil americana, los militares eran muy políticos sin caer en el partidismo, sino en el sentido de interacción con los pobladores civiles, pues a ambos les interesaban los puntos de vista para minimizar la acción del enemigo. El mundo ha cambiado considerablemente desde la guerra del Vietnam, pero esa guerra nos enseñó que vivimos en la era de las comunicaciones. Ya no existen campos de batalla aislados, porque las comunicaciones llegan hasta allá de diversas formas. Valdría la pena examinar a fondo la concepción particular al respecto en cabeza del general chino Sun Tzu, el estratega militar más estudiado en la academia militar universal, en relación con las eternas diferencias entre los líderes políticos y los comandantes de las tropas:

      • El general es el protector del Estado. El soberano que consiga captar una persona cualificada conocerá la prosperidad. El que no lo consiga será aniquilado. Existen tres formas de proceder para que un soberano lleve un ejército al desastre. La primera es ignorar que el ejército no debe avanzar y ordenar que avance, o bien ignorar que no debe retroceder y ordenar su retirada. Es lo que se llama poner el ejército en apuros. El avance o retirada del ejército deben someterse a las decisiones del general, tomada de acuerdo con las circunstancias. No hay peor calamidad que las órdenes emanadas de un soberano que reside en la corte.

     • La segunda forma consiste en ignorar todos los asuntos militares y a la vez participar en la administración militar interna. Eso desorienta a los oficiales, porque el ejército tiene su propio código que generalmente respeta. Si este se adapta a las reglas que presiden el gobierno del Estado, los oficiales estarán desconcertados. La bondad y la justicia pueden servir para gobernar un estado pero no la administración de un ejército. La presteza y la flexibilidad pueden servir para administrar un ejército, pero no para gobernar un Estado.

     • La tercera forma es ignorar todos los problemas del mando y tomar parte en el ejercicio de las responsabilidades, lo cual destruye la confianza en el ánimo de los oficiales. Si una persona que ignora las cuestiones militares es enviada para intervenir en la dirección del ejército, cada movimiento despertará el desacuerdo y la frustración recíprocos y todo el ejército se paralizará. Encomendar a los cortesanos las funciones de supervisor del ejército es un grave error.(15)

     Más adelante agrega el estratega chino que si el ejército está desconcertado y receloso, los soberanos de los países vecinos crearán dificultades, pues la confusión de un ejército conduce a la victoria del adversario, porque quien no tiene conciencia clara de sus objetivos, no sabe ni tiene la capacidad para replicar contra la acción del enemigo. En boca del general chino Ho Yen Hsi, Sun Tzu aportó otros datos de interés inherentes al mismo problema:

     • Se pueden producir cientos de cambios en cada etapa de la guerra. Cuando se ven posibilidades se avanza y cuando aparecen las complicaciones se emprende la retirada. Decir que un general debe esperar las órdenes superiores en esas circunstancias es como informar a un superior que quiere apagar el fuego. Antes que lleguen las órdenes pertinentes las cenizas estarán frías. Es como si para construir una casa al lado de una carretera se aceptaran los consejos de los transeúntes. El trabajo no se terminaría nunca. Atar en corto a un general competente mientras que se le pide que suprima a un enemigo astuto es como sujetar al lebrel negro de los Han y a continuación darle la orden que atrape a liebres inalcanzables.¿Dónde está la diferencia? (16)

     El Terrorismo: Poderosa Arma de Guerra Sicológica

     El terrorismo es el arma sicológica de guerra revolucionaria más importante, en los procesos de subversión comunista, porque junta una serie de actos sistemáticos de violencia, que pretenden paralizar la resistencia de los adversarios, sacudir a los indiferentes y facilitar la sumisión de las masas, es decir por que configura la más tenebrosa táctica ilegal de guerra sicológica. Los métodos terroristas incluyen asesinatos (17), intimidación por medio de represalias, secuestros, chantajes y hasta diplomacia coercitiva amenazante.(18)

     El propósito final de las acciones terroristas es separar la población civil de las autoridades legales, crear el estado de tensión o zozobra, generar caos e inestabilidad, hasta convencer a los habitantes del área afectada que el grupo subversivo es indómito y difícil de precisar, porque tiene en jaque la estabilidad del régimen político.(19)

     Los vínculos entre el terrorismo y la propaganda comunista subversiva son típicos e interdependientes. Cada uno permite abrir el camino del otro y por extraña circunstancia del temor colectivo convierte al villano en héroe, cuando el impacto sicológico colectivo comienza a hacerse patente. Si el terrorista tiene éxito durante las primeras incursiones, la propaganda subversiva hará que por simpatía, admiración o miedo20 parte de la población se acerque hacia él.

    Si las medidas antiterroristas emanadas por el gobierno nacional no producen resultados contundentes, tal debilidad fortalece la imagen de la guerrilla comunista. Pero por intereses egoístas como la búsqueda de premios periodísticos o mayor cobertura comercial, los medios de comunicación masiva se convierten en caja de resonancia, que multiplica los efectos que deseaban causar los autores del acto terrorista, con el débil argumento que la prensa no hace el despliegue publicitario a los terroristas, sino que reproduce las noticias que produce la guerrilla con el visto bueno del gobierno nacional.

    Los autores intelectuales del acto terrorista son conscientes de los índices de barbarie y ferocidad generados. Y, esa es la razón fundamental por la cual actúan para producir crisis en los gobiernos, acciones colaterales que robustecen el ego y la sensación colectiva triunfalista de los terroristas, debates en organismos internacionales relacionados con la política exterior del país, visitas de comisiones o personalidades importantes, inquietudes sociales, nacionalismos exacerbados y otros comportamientos favorables a la intención generalizada de los subversivos. (21)

     Los guerrilleros salvadoreños trataron de legitimar los actos terroristas contra la infraestructura económica y energética nacional, con los mismos argumentos esgrimidos por las guerrillas colombianas, según los cuales cada sabotaje neutraliza la ayuda imperialista de los Estados Unidos, golpea la economía de los dueños del poder económico, desestabiliza el aparato gubernamental que sostiene el ejército y es la respuesta a la represión:

     • El sabotaje se orienta hacia la infraestructura útil al ejército represor y a los oligarcas (carreteras, energía algodón, beneficiaderos de café y centros económicos productivos estratégicos), mientras que el ejército salvadoreño destruye cultivos de granos básicos, limita o cierra el comercio en las zonas pobladas, consideradas conflictivas, roba bienes y ganados, destruye depósitos

de agua, que si golpean a la población rural de bajos recursos. (22)

     En Colombia tanto las guerrillas como las autodefensas ilegales, combinan el terrorismo con las medidas de engaño para causar mayor impacto psicológico contra las víctimas e inclusive entre ellos. Los ardides son el rasgo característico del accionar delictivo. Las Farc han atacado instalaciones policiales utilizando animales domésticos cargados de explosivos, colocando trampas con cargas detonantes dentro de los cadáveres de soldados muertos en combate, minas quiebrapatas, trampas cazabobos estilo vietnamita, gasolina lanzada con motobombas al estilo de lanzallamas contra cuarteles de policía, secuestros de uniformados, llamadas amenazantes por teléfono, masacres colectivas y diferentes actos de morbosa criminalidad.

      Conclusiones

      • La guerra irregular es el resumen de la metodología operacional de la subversión comunista.

      • Las tácticas de guerra irregular, son contrarias a la normativa internacional humanitaria y a las costumbres de la guerra convencional, pues combinan terrorismo, propaganda, sabotaje, incursiones de comandos, desinformación y permanente vinculación de la población civil al conflicto.

       • El conflicto colombiano, es el proceso de guerra irregular más largo de la historia moderna. La presencia del narcotráfico ha fortalecido las guerrillas y prolongado su subsistencia.

       • La existencia de un partido político inspirador ideológico es fundamental en la preservación de las guerrillas como fuerza revolucionaria. El Partido Comunista Colombiano y el gobierno dictatorial de Fidel Castro han sido las fuentes alimentadoras de la ideología revolucionaria comunista.

       • El combate contra las fuerzas irregulares es integral y demanda, fuerte compromiso de todos los funcionarios del Estado, pues la agresión de las guerrillas es integral y no una acción armada contra las fuerzas militares. Es totalmente errado pensar que la guerra en Colombia es problema de militares y guerrilleros mientras que la paz es asunto del presidente de la república con las guerrillas. MR

       NOTAS

       1. Entiéndase paramilitar como la acción desarrollada por agrupaciones que asumen una organización similar a la militar. En Colombia se confunden los grupos de autodefensa ilegal con la palabra paramilitar, para hacer el juego a las guerrillas comunistas que los identifican como aliados del Ejército.

       2. Las guerrillas son una arma relativamente económica, de gran potencialidad, adaptables a la guerra convencional o nuclear. Su uso en unión de otras operaciones al comienzo de las hostilidades debe ser planeado a la par con las demás acciones de guerra sicológica.

       3. Coronel e investigador militar norteamericano autor de la obra Psychological Warfare Second Edition. Combat Forces Press, Washington DC,1948.

      4. El requisito fundamental para que un mensaje se convierta en propaganda es la interrelación con el planeamiento, es decir que articule la continuidad, la previsión y la sucesión de los mensajes por medio de objetivos intermedios previstos para llegar a un objetivo terminal.

       5. Algunas veces el campo de batalla de las operaciones sicológicas se distingue de las acciones políticas de consolidación en las áreas de combate. Political Warfare and Psychological Operations, Cranes Lord National Strategy, pág. 19.

       6. Muchos ejemplos de guerra sicológica a lo largo de la historia de la humanidad evidencian que de las coyunturas circunstanciales de las guerras antiguas, la humanidad experimentó procesos científicos de adoctrinamiento mental a partir del momento que se produjeron las guerras revolucionarias, hasta llegar a la sofisticada tecnificación de la guerra moderna alrededor de la aplicación de la psicología en el combate y la incalculable incidencia de la propaganda en el desenlace de las batallas.

       7. No se pueden considerar las operaciones sicológicas como una responsabilidad militar exclusiva, porque en la realidad, involucran perspectivas estratégicas y utilización de recursos variados que son de índole sicológica para el cumplimiento de la misión. Political Warfare and Psychological Operations, editado por Carnes Lord y Frank Barnet, National Strategy Information Center, Nueva York, 1989, pág. 8.

       8. En la guerra revolucionaria el objetivo final de los insurgentes es remplazar el régimen existente, por medio de la propaganda y la acción política, la movilización de masas, el establecimiento de una infraestructura político-militar, tácticas militares y paramilitares y la ayuda externa.En 1906 en el preámbulo de la revolución campesina y obrera que más tarde se convirtió en la rebelión bolchevique, Lenín preconizó: el carácter de las actividades militares de las guerrillas se debe basar en la sorpresa y la ofensiva. El partido ideal del proletariado es batallador. En cualquier guerra toda acción militar desorganiza hasta cierto punto las filas de los combatientes, Uno no puede abandonar el combate por esa razón. Uno debe aprender a combatir. Eso es todo.

        9. El general Vo Nguyen Giap, ministro de defensa y comandante del ejército popular del Vietnam (VPA), aseguró: el VPA era el arma esencial del partido comunista para el logro del propósito político. Los comisarios políticos del VPA tienen poderes de mucha trascendencia aún en el campo de la táctica y estrategia militares” NA: Igual sucede en las FARC. Véase La Selva Roja, libro que analiza los nexos entre el partido comunista colombiano y las guerrillas comunistas de las Farc.

       10. El general Vo Nguyen Giap, ministro de defensa y comandante del Ejército Popular del Vietnam (VPA), aseguró: “el VPA era el arma esencial del partido comunista para el logro del propósito político. Los comisarios políticos del VPA tienen poderes de mucha trascendencia aún en el campo de la táctica y estrategia militares” NA: Igual sucede en las FARC. Véase La Selva Roja, libro que analiza los nexos entre el partido comunista colombiano y las guerrillas comunistas de las Farc.

       11. Agrega Clausewitz: El primer, supremo y más trascendental acto de juicio que el estadista y comandante tiene que ejecutar es establecer que tipo de guerra están emprendiendo; para evitar malentenderla y para no tratar de convertirla en algo que sea ajeno a su naturaleza. Esa es la primera y más extensa de las cuestiones estratégicas.

       12. Caso específico colombiano.

       13. Clausewitz agregó: Una vez se ha determinado con base en las condiciones políticas, que objetivo quieren lograr y lo que es factible en la guerra, es fácil trazar la dirección. Pero se requiere gran fuerza de carácter, lucidez y firmeza de mente para cumplirlo finalmente, materializar el plan y no permitir que las miles de diversiones le desvíen del curso.

       14. Probablemente tales errores obedecieron al desconocimiento de una máxima de Clausewitz el maestro de la guerra moderna. La aseveración que un importante desarrollo militar es exclusivo de los militares es tan dañino como que los líderes políticos llamen los soldados únicamente para que los asesoren en asuntos militares

cuando hay una guerra de por medio.

       15. En el capítulo VIII del mismo libro Sun Tzu agregó: Aunque deben ser ejecutadas, las órdenes del soberano, no deben ser obedecidas si el general sabe que implican el peligro de un control perjudicial de la capital sobre los asuntos militares.

       16. Por desconocer máximas científicas del arte de la guerra, Colombia perdió la oportunidad de erradicar el Eln en 1973 en el Sur de Bolívar y de destruir la cuadrilla José María Becerra del Eln en noviembre de 2000, cuando estaban al borde del colapso y en una agónico manejo propagandístico soltaron 21 secuestrados, para escapar de un inminente cerco de destrucción.

        17. Mao Tse Tung aseveró: Mata a uno y aterrorizarás a diez mil.

        18. Sun Tzu relata en El Arte de la Guerra un ejemplo relacionado con la visión contraproducente del terrorismo; Cuando el ejército de Yen rodeó Chi Mo, cortó la nariz a todos los prisioneros pero los hombres de Chi no se dieron por vencidos y continuaron luchando encarnizadamente. En medio de las batallas el general Tien Tan de las tropas de Chi Mo, envió un agente secreto para que comunicara a su enemigo, que todo el pueblo de Chi estaba atemorizado que los atacantes destaparan las tumbas y sacaran los cuerpos de los antepasados. De inmediato los agresores comenzaron a violentar tumbas y a quemar los esqueletos. Los defensores de Chi Mo, observaron adoloridos la profanación de los sepulcros y reaccionaron con agresividad hasta derrotar a los atacantes.

       19. El terrorismo fue particularmente efectivo en Indochina para afectar la moral combativa de las fuerzas francesas, en vista de la simpatía que despertaron los guerrilleros entre la población civil que les proveyó abrigo e información. Entre las acciones terroristas más resonantes sobresale el sabotaje contra la central hidroeléctrica de Hanoi, perpetrado por un comando guerrillero disfrazado de mecánicos y la destrucción en tierra de cuarenta aviones franceses de combate durante la primavera de 1954.

       20. Esto explica porqué luego de las masacres de campesinos o de cruentas emboscadas contra soldados de origen campesino, las Farc aumentan la influencia del movimiento político clandestino dentro del campesinado colombiano.

        21. El cinismo es pieza clave en el comportamiento comunista. Los cabecillas de las Farc y del Elnson jefes de organizaciones terroristas. Sin embargo se presentan en el exterior como luchadores populares y siempre justifican las destrucciones de poblados, las voladuras de oleoductos, los crímenes individuales y colectivos, las masacres, como si se tratara de una respuesta necesaria contra la supuesta guerra o persecución desatada por el estado contra ellos.

        22. De ser ciertos los planteamientos del FMLN, la realidad indicaría que entre la guerrilla y el ejército salvadoreño estaban en competencia abierta por cual de los dos acababa primero con el país. Sin embargo es obvio que ese argumento significa apenas la irresponsable propaganda de los grupos terroristas, que se encierran en un mundo minúsculo y causan daños por doquier a nombre de la idealizada revolución comunista de las guerrillas en el país y en otras naciones  latinoamericanas.

Nota: Para leer mas acerca de Guerra Irregular y Guerra de Guerrillas haga click aquí

     Haga click  sobre cada portada para leer algunos los libros escritos por el coronel Luis Alberto Villamarín Pulido